Había terminado la celebración cantada del último día del Septenario, y se habían entregado las medallas o insignias a los nuevos hermanos.
En la Plaza de España aguardaba la magnífica Agrupación Musical Ntro. Padre Jesús Nazareno de Jerez de los Caballeros, autoridades, nazarenos, y numeroso fieles. Pero empezó a llover… Semblantes serios en el interior del templo parroquial… Un tiempo de espera prudente y la decisión final de hacer el recorrido completo previsto , que pudo llevarse a cabo , aunque en algunos tramos lloviznaría de forma débil.
















Pero la bellísima imagen de la Virgen de los Dolores, cuya expresión contiene el dolor de todas las madres del mundo que pierden a sus hijos, procesionó por calles y plazas en una atmósfera de alegría contenida, solemnidad y recogimiento. Objetivo cumplido.
