Fernando Sánchez Tavero nació en Ribera del Fresno (Badajoz) y se crio entre esta localidad y La Zarza, dos pueblos que él siente como propios y que aún hoy nombra con orgullo cuando cuenta su historia. Desde pequeño, mostró una afición por el deporte que iba más allá del balón: mientras otros jugaban, él leía guías de La Liga, memorizaba alineaciones y consultaba el teletexto como quien consulta un oráculo. Su pasión por contar historias deportivas lo llevaría lejos, aunque su camino no fue inmediato ni directo.
A los 25 años se marchó a Mánchester con el objetivo de mejorar su inglés. Allí empezó la carrera de Periodismo, en modalidad semipresencial en la Universidad Rey Juan Carlos, compaginándola con diversos empleos en el mundo de la hostelería. Desde servir desayunos en el DoubleTree by Hilton hasta coordinar experiencias para fans del Manchester United como Destination Manager, su vida se movía entre bandejas, Old Trafford y la Premier League. Fue allí donde conoció a exjugadores como Ryan Giggs, Nicky Butt o los hermanos Neville.
Su salto definitivo al entorno futbolístico se consolidó gracias a Tapeo & Wine, el restaurante que Juan Mata, entonces jugador del United, regentaba en Mánchester. Como camarero en este punto de encuentro de estrellas, Fernando compartió servicio con nombres como Pep Guardiola, David De Gea, Paul Pogba, Ander Herrera, Brahim, Arteta o Joselu. Ese contacto cotidiano con el fútbol de élite le ofreció una perspectiva íntima y real del deporte que tanto le apasionaba.
La oportunidad periodística llegó gracias a un cliente habitual que le animó a presentarse a una prueba para Diario AS. Desde entonces, hace ya seis años, forma parte de la redacción del medio deportivo. Cubre la actualidad del Real Madrid, ha firmado entrevistas con figuras como Fede Valverde, Predrag Mijatovic, Fernando Morientes, Jorge Valdano o el propio Santi Cazorla, con quien conversó durante más de una hora siendo aún becario. También ha publicado reportajes sobre la liga saudí y sus movimientos millonarios, y ha entrevistado al CEO de la Saudi Pro League.
Antes de eso, aún en Inglaterra, Fernando consiguió una breve pero intensa colaboración con el prestigioso diario The Times, gracias a una conversación casual en el restaurante que derivó en la publicación de un reportaje sobre Mick Schumacher. Esa mezcla de audacia, humildad y trabajo duro resume bien su trayectoria.
Hoy, desde Madrid, sigue mirando al futuro con ambición —quiere cubrir unos Juegos Olímpicos o una Eurocopa—, pero también con los pies en la tierra de su tierra. Porque aunque ha recorrido oficinas en Londres, redacciones en Chamartín y restaurantes frecuentados por la élite del fútbol europeo, Fernando sigue hablando de Ribera del Fresno y La Zarza como quien habla del origen de todo. Con cariño, con gratitud y con memoria.

1. Hace unos años leía de ti: «Natural de Ribera del Fresno, este zarceño de adopción se trasladó a La Zarza a la edad de 10 años, por lo que desde entonces como suele decir «tengo dos pueblos»». Lo tienes claro.
Sí. Siempre digo que tengo dos pueblos. En La Zarza, “el pueblo” es Ribera, y al revés. Me han pinchado mucho con eso. Aunque con el tiempo, y tras 25 años, la balanza se inclina un poco hacia La Zarza, donde tengo mi casa y mi gente. Pero piso cualquiera de los dos y me siento en casa.
2. ¿Qué recuerdos tienes de tus primeros años en Ribera?
Me encantaría volver más. Siempre hablo de Extremadura con entusiasmo. En Ribera recuerdo las tortillas de mi abuela Fernanda, las partidas de bingo tras San Isidro con mi abuela Ignacia, las matanzas, las bicis por la era… Y, sobre todo, el camino entre las casas de mis abuelas: calle el Hoyo arriba y abajo. Son imágenes muy vivas.
3. Como periodista deportivo de AS, ¿fue en tu pueblo donde comenzó tu vínculo con el deporte?Hace unos años leía de ti: «Natural de Ribera del Fresno, este zarceño de adopción se trasladó a La Zarza a la edad de 10 años, por lo que desde entonces como suele decir «tengo dos pueblos»». Lo tienes claro.
Sí. Siempre digo que tengo dos pueblos. En La Zarza, “el pueblo” es Ribera, y al revés. Me han pinchado mucho con eso. Aunque con el tiempo, y tras 25 años, la balanza se inclina un poco hacia La Zarza, donde tengo mi casa y mi gente. Pero piso cualquiera de los dos y me siento en casa.
2. ¿Qué recuerdos tienes de tus primeros años en Ribera?
Me encantaría volver más. Siempre hablo de Extremadura con entusiasmo. En Ribera recuerdo las tortillas de mi abuela Fernanda, las partidas de bingo tras San Isidro con mi abuela Ignacia, las matanzas, las bicis por la era… Y, sobre todo, el camino entre las casas de mis abuelas: calle el Hoyo arriba y abajo. Son imágenes muy vivas.
3. Como periodista deportivo de AS, ¿fue en tu pueblo donde comenzó tu vínculo con el deporte?
En Ribera jugué al vóley con Juan Carlos. Incluso, ya viviendo en La Zarza, seguía viniendo a entrenar y jugar. Nunca fui bueno con los pies, pero con las manos sí: baloncesto, tenis, ping pong, pádel… El deporte me obsesionó más como lector. Me pasaba horas con el teletexto y las guías de La Liga. Recuerdo mi primer gran partido: un Barça-Madrid con gol de Ronaldo en la 96-97.
4. ¿Tenías claro estudiar periodismo y que fuera deportivo?
De pequeño quería ser arquitecto, no sé por qué. Luego el periodismo me atrapó, siempre desde la parte de contar. Empecé con Filología Francesa, pero el periodismo seguía ahí. Y así terminé en Mánchester.
5. Allí te fuiste a mejorar el inglés. ¿Cómo fue esa etapa?
En Manchester empecé la carrera de periodismo. Opté por hacerla semipresencial en la Rey Juan Carlos, lo que me permitió seguir trabajando y tener libertad para el futuro. El inglés fue lo más duro, el acento mancuniano es complicado. Aprender inglés allí es como aprender español en Extremadura, jaja.

6. Y trabajaste también como camarero…
Sí, durante cuatro años y medio. Empecé en un restaurante indio y luego pasé al DoubleTree Hilton como camarero de desayunos. Nunca había llevado una bandeja, pero aprendí rápido. Era duro y físico, pero conocí a mucha gente. Uno de ellos, Simon, me contrató luego como Destination Manager: organizábamos visitas para fans del United. Conocí a jugadores como Giggs, Butt o los Neville. Fue muy enriquecedor.
7. ¿Eso te ayudó a acercarte al periodismo deportivo?
Sin duda. Aunque me gustaba la hostelería y llegué a ser Assistant Manager, sentía que me faltaba algo. Entonces apareció Tapeo & Wine.
8. ¿El restaurante de Juan Mata?
Sí. Si él no hubiera fichado por el United, quizá mi camino sería otro. Gracias a un contacto, llegué como camarero. Había decidido dejar la gerencia para buscar prácticas de periodismo. En el restaurante conocí a muchos futbolistas y entrenadores: Guardiola, Arteta, De Gea, Pogba… Eso me ayudó a verlos como personas normales.
9. ¿Y cómo diste el salto al Diario AS?
Por un cliente habitual que supo que estudiaba periodismo y me habló de una prueba de acceso en AS. Tuve la suerte de pasarla y comencé como becario en la sección del Real Madrid. Han pasado seis años desde entonces.
10. ¿Habías imaginado trabajar en un periódico nacional?
Como sueño, sí. Pero como posibilidad real, no tanto. Aunque ya había tenido una experiencia interesante: conocí a unos periodistas de The Times en el restaurante y me lancé a pedirles una oportunidad. Me la dieron. Envié mi CV y un texto en inglés, y meses después estaba en Londres. Fue brutal: reuniones de contenido, trabajo en redacción… incluso publiqué un texto sobre Mick Schumacher.
11. ¿Cuál ha sido la entrevista de la que te sientas más orgulloso?
La de Santi Cazorla. Era becario, hablamos más de una hora, y fue tan cercano como uno espera. También destacaría entrevistas a Fede Valverde, Mijatovic, Morientes o el CEO de la liga saudí. Entrevistar a Valdano fue especial porque uno de mis primeros libros fue Cuentos de fútbol, regalo de mis tías a mi padre.
12. ¿Se te viene Ribera a la cabeza mientras estás con las estrellas?
Siempre. Me pillan por el acento. Muchos no han estado en Extremadura, pero todos tienen algún amigo de allí. Siempre acabo recomendándoles la Garganta de los Infiernos. Y lo tengo tan presente que en mi bio del trabajo pongo: “Extremeño, creció entre Ribera del Fresno y La Zarza”.
13. ¿Planes de futuro?
Me gustaría cubrir un Mundial, una Eurocopa o unos Juegos Olímpicos. Hace seis años esto me habría parecido un chiste. Así que… quién sabe.
14. Si tuvieras que contar la historia del deporte en Ribera, ¿por dónde empezarías?
Por el voleibol. Porque lo viví. En un pueblo de 3.500 habitantes se han ganado campeonatos de Extremadura, se ha competido a nivel nacional y ha habido internacionales. Es una historia preciosa.
4. ¿Tenías claro estudiar periodismo y que fuera deportivo?
De pequeño quería ser arquitecto, no sé por qué. Luego el periodismo me atrapó, siempre desde la parte de contar. Empecé con Filología Francesa, pero el periodismo seguía ahí. Y así terminé en Mánchester.
5. Allí te fuiste a mejorar el inglés. ¿Cómo fue esa etapa?
En Mánchester empecé la carrera de periodismo. Opté por hacerla semipresencial en la Rey Juan Carlos, lo que me permitió seguir trabajando y tener libertad para el futuro. El inglés fue lo más duro, el acento mancuniano es complicado. Aprender inglés allí es como aprender español en Extremadura, jaja.

6. Y trabajaste también como camarero…
Sí, durante cuatro años y medio. Empecé en un restaurante indio y luego pasé al DoubleTree Hilton como camarero de desayunos. Nunca había llevado una bandeja, pero aprendí rápido. Era duro y físico, pero conocí a mucha gente. Uno de ellos, Simon, me contrató luego como Destination Manager: organizábamos visitas para fans del United. Conocí a jugadores como Giggs, Butt o los Neville. Fue muy enriquecedor.
7. ¿Eso te ayudó a acercarte al periodismo deportivo?
Sin duda. Aunque me gustaba la hostelería y llegué a ser Assistant Manager, sentía que me faltaba algo. Entonces apareció Tapeo & Wine.
8. ¿El restaurante de Juan Mata?
Sí. Si él no hubiera fichado por el United, quizá mi camino sería otro. Gracias a un contacto, llegué como camarero. Había decidido dejar la gerencia para buscar prácticas de periodismo. En el restaurante conocí a muchos futbolistas y entrenadores: Guardiola, Arteta, De Gea, Pogba… Eso me ayudó a verlos como personas normales.
9. ¿Y cómo diste el salto al Diario AS?
Por un cliente habitual que supo que estudiaba periodismo y me habló de una prueba de acceso en AS. Tuve la suerte de pasarla y comencé como becario en la sección del Real Madrid. Han pasado seis años desde entonces.
10. ¿Habías imaginado trabajar en un periódico nacional?
Como sueño, sí. Pero como posibilidad real, no tanto. Aunque ya había tenido una experiencia interesante: conocí a unos periodistas de The Times en el restaurante y me lancé a pedirles una oportunidad. Me la dieron. Envié mi CV y un texto en inglés, y meses después estaba en Londres. Fue brutal: reuniones de contenido, trabajo en redacción… incluso publiqué un texto sobre Mick Schumacher.
11. ¿Cuál ha sido la entrevista de la que te sientas más orgulloso?
La de Santi Cazorla. Era becario, hablamos más de una hora, y fue tan cercano como uno espera. También destacaría entrevistas a Fede Valverde, Mijatovic, Morientes o el CEO de la liga saudí. Entrevistar a Valdano fue especial porque uno de mis primeros libros fue Cuentos de fútbol, regalo de mis tías a mi padre.

12. ¿Se te viene Ribera a la cabeza mientras estás con las estrellas?
Siempre. Me pillan por el acento. Muchos no han estado en Extremadura, pero todos tienen algún amigo de allí. Siempre acabo recomendándoles la Garganta de los Infiernos. Y lo tengo tan presente que en mi bio del trabajo pongo: “Extremeño, creció entre Ribera del Fresno y La Zarza”.
13. ¿Planes de futuro?
Me gustaría cubrir un Mundial, una Eurocopa o unos Juegos Olímpicos. Hace seis años esto me habría parecido un chiste. Así que… quién sabe.
14. Si tuvieras que contar la historia del deporte en Ribera, ¿por dónde empezarías?
Por el voleibol. Porque lo viví. En un pueblo de 3.500 habitantes se han ganado campeonatos de Extremadura, se ha competido a nivel nacional y ha habido internacionales. Es una historia preciosa.

