Entrevista a Candela Chaves Rodríguez, historiadora
Hace unos días celebrábamos el 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, una jornada tan importante como necesaria en estos tiempos que corren. La historia de la mujer a lo largo de los siglos es un continuo relato de imposición, sumisión y, en la mayoría de las ocasiones, una completa ausencia de información en la historiografía. Con este artículo, vamos a desentrañar cómo afectó al género femenino uno de los episodios más tristes de la historia reciente de este país, gracias a las investigaciones de Candela Chaves.
- Candela, háblanos un poco de tu trayectoria profesional.
Soy licenciada en Historia por vocación y doctora en Historia por compromiso.
Siempre quise hacer historia. En el Instituto tuve una profesora que me inculcó el amor por esta disciplina: Mayte. Ella me hizo ver que la interconexión en los hechos que vivimos es lo que nos hace entender el pasado del que venimos en un presente que vivimos para poder saber el futuro que deseamos. En el plano más personal y de compromiso, fue mi abuela María Jesús. Ella siempre nos contó la historia de su padre, Pepe Villa. Y ese fue el motor de mi interés por contribuir al esclarecimiento de lo ocurrido con los miles y miles de personas desaparecidas durante la Guerra de España, la Guerra Civil, y la Dictadura. Y la firmeza de mi compromiso como historiadora de descubrir la verdad de un pasado tan traumático y oculto. Mi labor siempre ha estado entroncada a la historia y la memoria. Y es que durante más de una década he sido técnica del PREMHEX, que son las siglas del Proyecto para la Recuperación de la Memoria Histórica de Extremadura. Es un proyecto que surgió en 2002, con la firma del primer convenio de colaboración entre la Consejería de Cultura, las dos Diputaciones Provinciales y la Uex. Durante 22 años se ha mantenido vigente. Y todo el equipo que hemos formado parte de este, con las direcciones de los catedráticos Julián Chaves Palacios y Juan García Pérez, hemos trabajo en tres líneas:
1. INVESTIGACIÓN de los hechos acaecidos en Extremadura y las consecuencias de la Guerra Civil y Dictadura, con el análisis de su anterior periodo democrático como fue la II República y el final de la época del Franquismo con la Transición.
2. BÚSQUEDA Y LOCALIZACIÓN DE FOSAS COMUNES. Hemos intervenido en más de 80 parajes de toda Extremadura. Rescatando del olvido de la tierra numerosos cuerpos de personas represaliadas durante la guerra y la posguerra. Mapa de Fosas: cartografía de la violencia perpetrada en guerra contra los disidentes políticos y sociales.
3. DIVULGACIÓN: publicaciones, congresos, charlas, exposición, documentales, etc.
4. ASESORÍA Y TRABAJO COLABORATIVO Y CONJUNTO CON asociaciones, instituciones y entidades.
Y es en este marco académico y científico donde he desarrollado mi labor que en los últimos años ha sido compaginada con la coordinación de exhumaciones de fosas comunes que PREMHEX ha realizado en toda la región: exhumaciones de Navalmoral de la Mata (Cáceres) o Fuentes de León (Badajoz), sondeos de búsqueda y localización en Fuente del Maestre, Piedras Albas, Calera de León, Medellín, Santa Amalia…
- ¿Cómo y por qué te interesaste sobre el tema de la represión hacia las mujeres durante la Guerra Civil y la Posguerra?
Las mujeres, como grupo con entidad dentro de la historia y también como grupo político, con su agencia, agenda y movimientos propios, ha sido hasta no hace mucho un pequeño capítulo dentro de los libros de historia. Sin embargo, el avance en la historiografía y la inclusión de nuevas perspectivas, el leer los acontecimientos, los hechos y las épocas con otras preguntas, poniendo el foco en otros aspectos hasta ahora no muy tratados ni valorados; el avance en la ciencia que ha permitido observar en los registros materiales de la historia otras evidencias, etc. nos han llevado a conocer que la mujer sí estaba en la historia. Es por ello que, en el caso de la violencia practicada en guerra y posguerra, los estudios se centraban en las cifras en un primer término, como no podía ser de otro modo. Pero con un conocimiento más cimentado y avanzado de estas cuantías, nos interesaba saber cómo se había conformado esta violencia y qué especificidad tuvo con respecto a las mujeres. Y no sólo como víctimas, que lo fueron, sino como transmisoras activas de una memoria que llega a hoy. Y es que las mujeres no son un capítulo de los libros de historia, sino que son el libro en toda su extensión. En la historia, siempre ha habido márgenes que han quedado ocultos por los grupos más mayoritarios y que siempre han estado centrados en hechos, actos y contexto muy masculinizados. Ahora, con más acceso a fuentes documentales, con nuevas visiones, nuevas disciplinas que trabajan de forma interdisciplinar conectando y aportándose ideas y perspectivas, es momento de repensar y alumbrar.
- ¿Podrías hablarnos de cómo se vivió la represión hacia las mujeres en localidades como Villafranca, Ribera, Fuente del Maestre, Almendralejo…?
El impacto de la represión en la comarca de Tierra de Barros fue enorme. Esta comarca, según las investigaciones realizadas por la Universidad de Extremadura (PREMHEX) y por historiadores locales y foráneos, sufrió las extremas consecuencias de la represión franquista en cada una de las modalidades practicadas por los rebeldes: fusilamientos extrajudiciales, Consejos de Guerra, detenciones y apresos, expedientes de Responsabilidad Política, etc. Esta violencia que el bando sublevado ejerció contra aquellas personas consideradas contrarias fue de impacto, siendo referida comarca una de las que mayor número de víctimas registra debido a la represión extrajudicial (sin juicio previo) ejercida por las tropas sublevadas en el marco de las operaciones de control del verano de 1936. Y las mujeres sufrieron estas consecuencias igualmente. Pueblos como Villafranca, con 25 mujeres asesinadas por las autoridades sublevadas o como Hornachos, que tenía la mitad de la población de Villafranca en 1936 y registra una veintena de asesinatos de vecinas en el verano de 1936, dan muestra de este patrón represivo. Recomiendo los trabajos de Francisco Espinosa, Javier Martín Bastos y varios y varias más.
- La represión hacia la mujer se vivía con vergüenza y silencio en el entorno familiar ¿no? La mirada se posaba en la víctima, pero no en el verdugo.
Sí, es una constante en los procesos de violencia en contexto bélicos y dictatoriales. La represión ejercida contra la mujer la revictimizaba de forma doble. No solo sufrieron la represión en su parte más directa: fusilamientos, condenas, prisiones, incautaciones de bienes, inhabilitaciones y purgas laborales, etc. Sino que también lo sufrieron una vez hechas víctimas, invisibilizándolas y arrancándoles cualquier tipo de derecho e independencia.
+ Una historia recurrente es contar que, muchas de estas mujeres, fueron asesinadas por, por ejemplo, bordar banderas de ideologías contrarias al régimen, sin embargo, gracias a tu trabajo, cada vez somos más conocedores de que muchas no eran agentes pasivos en un mundo de hombres, sino que asistían y eran partícipes en la vida política del momento ¿no? ¿Qué tipo de represión se ejercía sobre ellas?
Las mujeres represaliadas, de ahí que hablemos en plural, son un conjunto heterogéneo que complejiza los estudios sobre ellas y sus retratos. Pero precisamente esa complejidad y diferenciación entre ellas por su distinto grado de identidad con la causa republicana (identidad que ellas mismas se daban o que se les atribuía por los agentes represores para su castigo) es lo que nos hace entender el porqué de la represión. Yo me he dedicado al estudio y análisis de las diferentes formas empleadas de violencia por parte de los sublevados contra las mujeres consideradas “contrarias” durante la Guerra Civil y la posguerra. He indagado e intentado saber quiénes eran las mujeres que fueron asesinadas bien por ser fusiladas o ejecutadas de forma extrajudicial, es decir, sin juicio previo. Y cuyos cuerpos fueron arrojados a las fosas comunes que desde hace más de 20 años buscamos y exhumamos. A través de las diferentes disciplinas científicas que empleamos las personas profesionales que formamos los equipos que intervienen en la investigación y en las excavaciones de fosas comunes, intentamos inferir de lo observado, de lo analizado, de lo excavado, de lo exhumado y de lo estudiado qué es lo que pudo ocurrir y contra quiénes ocurrió. Quiénes eran esas mujeres que están en esas fosas. Sabemos que algunas eran mujeres comprometidas por la defensa de las libertades, de la democracia y de una igualdad real entre hombres y mujeres durante los años de la República, e incluso antes. Sabemos que eran mujeres que simpatizaron con estas ideas de progreso y de conquistas sociales y políticas para ellas, como se recogía en la Constitución de 1931, y que se animaron a ejercer sus derechos en pueblos de Extremadura…como el voto o el acudir a manifestaciones o simplemente dar su opinión. Sabemos que eran mujeres que también fueron castigadas por venganza contra los varones republicanos de su familia. Al no poder encontrarlos a ellos, ellas los sustituían y eran represaliadas. Sabemos que eran mujeres que sufrieron las mismas formas que los hombres, pues fueron detenidas, torturadas, fusiladas, arrojadas a enterramientos clandestinos. O bien fueron condenadas en Consejo de Guerra, ingresadas en prisiones donde muchas murieron por las inhumanas condiciones de vida y presidio, fueron inhabilitadas de sus trabajos, fueron incautados sus bienes, etc. Pero también hubo formas específicas contra ellas: fueron rapadas, purgadas con aceite de ricino y expuestas al resto de la población a modo de escarnio y burla, fueron estigmatizadas, señaladas, hostigadas, vejadas, acosadas, etc. Y de otras muchas aún no sabemos quiénes eran pues la falta de registro documental y la falta de testimonios que nos cuenten sus historias hace muy difícil poder llegar a todas. Aun así, llegar a una ya es llegar al resto. Y eso es lo que me ha ensañado estas investigaciones. Que la violencia ejercida hacia ellas lo fue por ser mujer y vencida. Y lo fue de forma que fueron sujeto de la represión y también objeto e imagen de esta.
- ¿Podrías hablarnos de algún caso que te haya impactado o marcado? ¿Qué conclusiones has obtenido a través de tus investigaciones?
Pues siempre recordaré las 15 mujeres de Fuentes de León que entre el 19 de septiembre y el 2 de octubre fueron asesinadas en el cementerio de la localidad. Solo el día 20 de septiembre, 11 de ellas fueron pasadas por las armas en este recinto. A través de las investigaciones llevadas en este pueblo durante las más de 5 campañas de exhumación que hemos realizado, hemos podido acercarnos a sus historias y vidas. No de todas, pero sí de algunas. Y esa recuperación de sus voces y sus historias es lo que nos permite ponerlas a todas, sin distinción, como referentes.
- Y para finalizar, Candela, ¿qué deuda tenemos aún, hoy día, con esas mujeres y cómo podemos reparar el dolor que se perpetuó durante años a través del silencio de las familias?
Hablando de ellas. Recordándolas. Interesándonos por sus historias. Buscando sus nombres y buceando en los archivos y en las historias contadas para saber quiénes eran. Escuchando los silencios, que a veces son desgarradores. Y preguntándonos dónde están sus cuerpos, pero también sus trayectorias y vidas. Preguntándonos por ellas.
Muchísimas gracias por la entrevista, Candela, y enhorabuena por el trabajo tan necesario que llevas a cabo.
