La 23º edición del salón del Vino y la Aceituna de Extremadura, Iberovinac, ha abierto sus puertas este miércoles en la localidad pacense de Almendralejo con las reivindicaciones del sector agroalimentario y la paralización del proyecto de regadío de Tierra de Barros en el foco.
Iberovinac 2024, que cuenta con más de tres mil metros de exposición y 62 empresas del sector del vino, la aceituna, el aceite y productos auxiliares, ha sido inaugurado por la presidenta de la Junta de Extremadura, María Guardiola, que ha anunciado nuevas medidas para los agricultores de la vid y el olivar con ayudas directas para las que se ha habilitado un presupuesto de 6 millones de euros.
En el acto también han estado el presidente de la Diputación de Badajoz, Miguel Ángel Gallardo, y el alcalde de Almendralejo, José María Ramírez, que han reclamado a la Junta que el proyecto de regadío de Tierra de Barros, “aparentemente paralizado”, siga adelante.


















Por su parte, el presidente del comité organizador de Iberovinac, Antonio Ortiz, ha centrado su discurso en la puesta en valor de los productos del sector del vino y la aceituna en Extremadura, reivindicando dejar atrás ese “complejo histórico” de inferioridad, y ha destacando que el tejido empresarial de esta materia prima “debería ser mucho mayor”.
El objetivo de Iberovinac, que se celebra durante tres días en el Palacio del Vino con catas, talleres, jornadas técnicas, charlas y misiones comerciales, es consolidar la cultura del vino y la aceituna como unos productos agroalimentarios transversales a la gastronomía, la cultura y el turismo.
Hasta Almendralejo han llegado importadores de México, Reino Unido y Países Bajos llegarán y también estarán presentes una veintena de compradores y distribuidores nacionales.
