- El cambio de ATE/cuidador a mitad de curso podría desestabilizar emocional y académicamente a niños y niñas con necesidades especiales, especialmente a aquellos con trastorno del espectro autista (TEA).
- Familias y docentes solicitan a la Junta de Extremadura que retrase la incorporación de los nuevos ATE hasta septiembre, como ya se ha hecho con los Técnicos de Educación Infantil (TEIs).
En Extremadura, decenas de familias y docentes con niños y niñas con necesidades educativas especiales enfrentan una grave preocupación: la Junta de Extremadura ha decidido no retrasar la incorporación de los nuevos ATE/cuidador que han conseguido plaza tras el reciente proceso de estabilización. Esta decisión, que se ejecutará a mitad de curso, cambiará la figura de referencia para estos estudiantes, lo que podría desestabilizar su progreso y poner en riesgo su bienestar emocional, psíquico y académico.
Este cambio afectará gravemente a niños y niñas con trastornos del espectro autista (TEA) y otras condiciones que requieren estabilidad y una cuidadosa adaptación. Tras meses de trabajo y buenos resultados académicos y emocionales, esta ruptura en la continuidad de los cuidadores podría suponer un retroceso significativo para el alumnado más vulnerable.
Testimonios de familias y docentes
Una madre, visiblemente afectada, comparte su preocupación:
«Mi hijo tiene trastorno del espectro autista, y cambiarle el cuidador ahora sería deshacer todo el esfuerzo de adaptación que hemos logrado este curso. Esto no es solo un trabajo, para ellos es un vínculo. Es injusto que se rompa por decisiones administrativas.»
Por su parte, una tutora de una niña de 3 años con TEA añade:
«Soy tutora de una alumna de 3 años con TEA que ha comenzado este curso escolar por primera vez. Ha sido un proceso lento y laborioso conseguir que se adapte a las rutinas del colegio, al entorno y a las personas que trabajamos con ella. Si ahora se cambia a su ATE, esa seguridad y confianza que hemos construido se romperá completamente. Estos niños necesitan estabilidad, rutinas y un ambiente familiar para poder aprender y desarrollarse emocionalmente. ¿Se hace una idea de lo que supondría para esta niña llegar en enero y encontrarse con una persona desconocida que tiene que darle de comer, cambiarle el pañal e interactuar con ella? Esto no solo podría provocar un retroceso en su proceso de aprendizaje, sino crisis nerviosas y autolesiones.»
Una excepción que ya se ha aplicado en otros casos
Cabe destacar que, en el caso de los Técnicos en Educación Infantil (TEIs), la Junta ya tomó medidas para evitar el cambio de profesionales hasta el final del curso. Sin embargo, no se ha aplicado el mismo criterio para los ATE/cuidador, a pesar de que estos profesionales son una pieza clave para garantizar un entorno inclusivo, seguro y de calidad para el alumnado más vulnerable.
Desde las asociaciones familiares y educativas, se pide a la Junta de Extremadura que reconsidere esta decisión y adopte las medidas necesarias para que los ATE/cuidador puedan continuar en sus puestos actuales hasta el final del curso escolar, evitando desajustes en los procesos de adaptación de los estudiantes.
Un llamado a la inclusión real
Las familias consideran que esta decisión contradice el discurso de inclusión que promueve la Junta de Extremadura. La inclusión no puede quedarse en palabras; debe traducirse en acciones concretas que pongan en el centro las necesidades del alumnado más vulnerable.
Por el bienestar de los niños y niñas con necesidades especiales, exigimos que se priorice su estabilidad emocional y educativa por encima de cualquier otro interés.
