Empresas con problemas de acceso a Internet o que han sufrido daños en sus equipos recurren a especialistas en servicios informáticos el día después del apagón eléctrico, un hecho que ha servido para reivindicar el valor del comercio tradicional, su cercanía y el habitual uso de medios que no precisan plataformas digitales.
El responsable de la firma de programación, software, seguridad informática, dominios y mantenimiento de equipos Acentec, Alberto Caballero, este martes no da abasto ante las muchas empresas de Badajoz que reclaman sus servicios debido a problemas informáticos o en ordenadores sufridos tras el apagón.
Desde empresas que aún tienen problemas para acceder a Internet a aquellas que han sufrido daños en sus equipos informáticos a otras preocupadas por la seguridad de sus cuentas y de sus datos, Caballero ha explicado a EFE que «la actividad hoy es tremenda».
«Ha habido un caso donde el equipo de una empresa ha llegado a quemarse» tras la vuelta de la electricidad, ha expresado.
No obstante, este lunes también fue un día agitado para Alberto Caballero pues muchas empresas le llamaron o se pusieron en contacto con él de la forma que pudieron para pedirle copias de seguridad, plantear sus dudas sobre ciberseguridad o cómo funcionar el día siguiente.
Pero la inquietud por el apagón no solo se apoderó de los empresarios sino de la ciudadanía en general, ante la incertidumbre de que pudiera prolongarse y fuera necesario comprar productos no perecederos y agua.
El responsable de la Frutería Koke, Martín García, ha reivindicado en este sentido «la importancia del comercio tradicional, de las tiendas de barrio, como aconteció en la pandemia» a tenor del gran número de ciudadanos que han comprado en su establecimiento.
«Cuando pasan estas cosas el ciudadano siempre tira de estos negocios, el eslabón comercial de toda la vida, pese a que los días normales nos tengan más abandonados, en detrimento de las grandes superficies», ha manifestado el responsable de la frutería, quien pudo trabajar con un peso de cocina que iba a pilas, la tradicional calculadora y «el papel y el lápiz».
En este sentido, el presidente de la Asociación de Turismo, Hostelería y Comercio de Extremadura, Antonio Martínez, ha subrayado que es «muy importante» la cercanía de estos comercios, pero en este caso lo fue más ya que «para atender y cobrar no dependían tanto de la electricidad» en relación a otros formatos comerciales.
En la jornada de este lunes también fueron determinantes las tiendas de gasolinera, especialmente «para comprar agua», como ha declarado el presidente de la Asociación Regional de Estaciones de Servicio de Extremadura (Aresex), Fernando Mena.
