La Fundación Franz Weber ha calificado como “aberrante” la oferta de acceso gratuito infantil en una novillada en Villafranca de los Barros y ha reclamado evitar la entrada de niñas, niños y adolescentes para cumplir con «hasta dos recomendaciones” del Comité de los Derechos del Niño de Naciones Unidas.
La novillada que se celebra este domingo es “evidentemente contraria a las objeciones internacionales”, han señalado a través de un comunicado, ya que hay una oferta de acceso gratuito para menores de 14, además de incluir a los adolescentes de 15, 16 y 17 en un descuento.
La Fundación ha recordado que en 2018 el Comité pidió al Estado español evitar la participación o presencia de niños y adolescentes en la tauromaquia, con un texto al respecto: “Para prevenir los efectos nocivos para los niños del espectáculo de los toros, el Comité recomienda que el Estado parte prohíba la participación de niños menores de 18 años como toreros y como público en espectáculos de tauromaquia.”
Según la Fundación Franz Weber, en agosto del pasado año el organismo de expertas y expertos de Naciones Unidas incluyó una referencia en el Comentario General nº 26, en su apartado G) sobre el ‘Derecho a no sufrir ningún tipo de violencia’: “Los niños deben ser protegidos de todas las formas de violencia física y psicológica y de la exposición a la violencia, como la violencia doméstica o la infligida a los animales.”
“Las peticiones tienen un encaje evidente en la exposición a la violencia que sufren niños, niñas y adolescentes, tanto en formato de participación directa como en la asistencia de espectadores”, han señalado.
Además, han señalado que la agencia de Naciones Unidas dedicada a la infancia y la adolescencia, UNICEF, se posicionó a favor de estos vetos animando a las «ciudades amigas de la infancia» a aplicar las objeciones sobre la materia.
Científicos alertan sobre estas prácticas
La Fundación Franz Weber ha destacado que diferentes especialistas han advertido acerca de la exposición de las personas menores de edad a contenidos violentos, comprobando alteraciones en su comportamiento y midiendo diferentes niveles de agresividad y ansiedad posterior.
Además del “evidente riesgo de que el niño sufra angustia e incluso efectos traumáticos originados por la exposición de escenas de agresiones violentas hacia humanos y animales, la exposición a la violencia en la infancia puede contribuir a la normalización de la violencia y fomentar actitudes de aceptación de la agresión”, han concluido.
