La presidenta de la Junta defiende la PAC, el relevo generacional y los regadíos en general, pero no hace mención expresa el proyecto más estratégico para Tierra de Barros y que lleva meses paralizado
La presidenta de la Junta de Extremadura, María Guardiola, se ha reunido este miércoles con el comisario europeo de Agricultura y Alimentación, Christophe Hansen, para exponer las principales demandas del campo extremeño. Sin embargo, entre las cuestiones planteadas, ha llamado la atención la ausencia de cualquier mención al proyecto de regadío de Tierra de Barros, uno de los más importantes y controvertidos de la región en las últimas décadas.
Durante el encuentro, Guardiola defendió que la nueva Política Agraria Común (PAC), a partir de 2027, cuente con un presupuesto “fuerte y adecuado” que garantice la renta de los agricultores y ganaderos. También expresó su rechazo a la propuesta de la Comisión Europea de crear un fondo único para el próximo Marco Financiero Plurianual, argumentando que diluiría el peso de la PAC.
La presidenta extremeña insistió en la importancia de mantener los dos pilares tradicionales de la PAC: las ayudas directas y el desarrollo rural. Asimismo, abogó por simplificar el componente verde de la política agrícola y por promover medidas para favorecer el relevo generacional en el sector, al que calificó de “vital para la supervivencia del campo”.
En este contexto, Guardiola también defendió “el papel de los regadíos como elementos fundamentales para fijar población, crear riqueza y aumentar la competitividad”. Sin embargo, pese a estas declaraciones generales, en ningún momento hizo referencia expresa al regadío de Tierra de Barros, un proyecto que afecta directamente a más de 15.000 hectáreas en la provincia de Badajoz y que ha generado intensos debates en torno a su viabilidad económica, su impacto ambiental y la gestión de los fondos públicos. Un proyecto de gran relevancia para la comarca de Tierra de Barros y del que dependen unas 1.200 familias.
La omisión no ha pasado desapercibida entre colectivos agrarios, ecologistas y sectores sociales que esperaban que la presidenta aprovechara su visita institucional a Bruselas para defender o, al menos, aclarar el futuro de este proyecto, cuyo desarrollo se encuentra en punto muerto tras meses de incertidumbre y falta de avances concretos.
Guardiola sí aprovechó su intervención para defender la inclusión del cultivo del tabaco en la nueva PAC y para reclamar evaluaciones de impacto antes de cerrar nuevos acuerdos comerciales que puedan perjudicar al sector primario, como el tratado con Mercosur.
Durante su viaje oficial, la presidenta participará también en un encuentro con el vicepresidente de Cohesión y Reformas de la Comisión Europea, Raffaele Fitto, y en el pleno del Comité Europeo de las Regiones.
