Un montaje minimalista como marco idóneo para puro teatro de texto, para que los actores transmitan al público el viaje psicológico tan brutal que han realizado y sobre el que sustenta la obra.
El escritor gaditano afincado en Extremadura Mario Peloche Hernández conseguía hacer realidad un sueño: adaptar al teatro su cuarta novela ‘La dama pálida’, publicada por Europa Ediciones en el año 2021.
El pasado viernes 4 de Julio, se representó en el Cine – Teatro Salón Modelo de Fuente (Badajoz), con notable presencia de público, a pesar de coincidir con otros eventos veraniegos.
Abría la obra un magnífico Fermín García, que borda los papeles de seres atormentados, para situar al espectador ante lo que iban a presenciar: la vida y obra de Elisabeth Báthory, una condesa húngara del S.XVII que cometió crímenes atroces en su búsqueda delirante de la juventud eterna, por los que acabaría emparedada los últimos años de su vida.
La adaptación teatral la ha realizado el propio autor, y la representación corre a cargo de la compañía de teatro amateur Teatro del Sol Verde, dirigida también por Mario Peloche y por Yolanda del Sol, que encarna a la protagonista, y que también hace un trabajo más que encomiable.
Ella es el motor, el centro de la trama de la obra por guión, y porque se mete al espectador en el bolsillo.
Del Sol lo anticipaba en la entrevista previa a la representación: “este personaje, completamente enajenado y a la vez tan complejo, me ha hecho sangre. Al interiorizarlo, me he metido de lleno en la psique de una mujer que es pura oscuridad, un personaje lleno de fluctuaciones emocionales, de aristas… Un personaje que además no da su brazo a torcer, que se siente legitimada por su cuna noble para hacer todo lo que hizo… Confieso que llevo conmigo a la dama, en mi cabeza, todos los días… “
Un personaje muy exigente, durísimo, al que Yolanda del Sol ha sabido poner voz, gestualidad, cuerpo y alma.
Es destacable el lenguaje de la obra, reducido en longitud y carga lírica con respecto al empleado en la novela, pero que mantiene en los momentos claves su atmósfera inquietante, su poesía: un reflejo sobre el escenario de una etapa histórica en la que los personajes hablaban así. Envueltos en una suerte de crisol de creencias, en una alquímica combinación de religiones oficiales y ritos de superchería, magia y brujería ancestrales.
“Esto es una obra clásica y gótica con un montaje minimalista, en el que la luz tiene una carga simbólica, la luz aporta significado”, comenta su autor.
Y así se cumple sobre las tablas: la luz roja significa la sangre y el dolor, los pilares del pensamiento de la protagonista, que acaba devorada por su otro yo espectral, en medio de una luz azul y negra. El espejo es otro personaje más del montaje, a través del que se cuela en busca de la eternidad que no tiene en este plano terrenal.
El resto de personajes que giran en torno a la dama hace un trabajo correcto, se nota el buen ambiente de los ensayos y la complicidad en escena.
El actor Juan José Fabra, que esa noche hizo doblete, comentaba que “aunque es una obra alejada en el tiempo a la forma de ser y pensar de los ciudadanos de hoy, su temática es extrapolable a nuestros días: Mira a Donald Trump, por ejemplo… Los poderosos de todos los tiempos siempre actúan sintiéndose impunes y autolegitimados para cometer crímenes … “
Tras su puesta en escena en Fuente del Maestre, con el público en pie al final de la representación, terminaron de momento en Valencia del Ventoso parte de su itinerario por las localidades de la Mancomunidad de Zafra- Río Bodión.
Ahora se tomarán un descanso y volverán a los escenarios en octubre, llevando de nuevo a pueblos pequeños una propuesta más que interesante, y poco habitual en un contexto de mucho teatro con fuegos de artificio.
Cabe recordar que se trata de un proyecto aprobado por los Presupuestos Provinciales Participativos 2024 de Diputación de Badajoz, en la delegación territorial Zafra – Río Bodión.
