Ribera del Fresno se ha convertido en el primer municipio de Extremadura en impulsar un proyecto de restauración ecológica del arroyo Valdemedel con una inversión de un millón de euros, recién adjudicado, que apuesta por la biodiversidad y la bioingeniería para reducir el riesgo de inundaciones.
Esta iniciativa sigue una línea de actuaciones que solo se están desarrollando en algunos municipios de la Comunidad Valenciana afectados por la DANA, donde también se apuesta por soluciones naturales en lugar de infraestructuras de cemento.
El proyecto, liderado por el Ayuntamiento y redactado por la consultora Melmomar, cuenta con financiación conjunta del Ministerio para la Transición Ecológica a través de la Fundación Biodiversidad (unos 800.000 euros), la Diputación de Badajoz (100.000 euros) y el propio Ayuntamiento (100.000 euros).
La intervención abarcará unos ocho kilómetros del cauce, distribuidos en cuatro tramos, y contempla limpieza, eliminación de especies invasoras, como la caña, y revegetación con especies autóctonas como sauces, olmos y chopos.
Un río con vida propia
“El Valdemedel nunca ha sido un río ajeno al pueblo, siempre ha formado parte de nuestras vidas. Ahora queremos devolverle su valor ecológico y social”, ha señalado el alcalde, Miguel Ángel Araya, quien hace un llamamiento a la ciudadanía para participar en las mesas abiertas que se celebrarán para recoger ideas y sugerencias.
Por su parte, la concejala de Patrimonio Natural y Cultural, Teresa Rodríguez Rosa, ha destacado la importancia del proyecto para mitigar los daños causados por inundaciones pasadas, especialmente la riada grave de noviembre del 2020.
Pionero en Extremadura y sostenible
El ingeniero de Montes Ernesto Chacón, responsable técnico del proyecto, ha explicado que se trata de una intervención pionera en Extremadura y de las pocas existentes a nivel nacional, similares a las que se están llevando a cabo en municipios valencianos afectados por la DANA.
“No se va a invertir en hormigón, sino en naturaleza”, ha dicho, subrayando el enfoque de bioingeniería para que el agua circule sin causar daños y se reduzca la huella de carbono. La ejecución comenzará este verano y durará cuatro meses, con plantaciones previstas para otoño y la creación de zonas de esparcimiento, como un área de picnic junto al arroyo.
Con este proyecto, Ribera del Fresno busca “darle una vida propia al río”, según Araya, y evitar que las riadas vuelvan a causar daños severos, en palabras de la concejala Teresa Rodríguez: “Es una intervención necesaria para que no se repita una riada grave como la que sufrimos hace unos años”.
La iniciativa refleja el compromiso del municipio con la sostenibilidad, la participación ciudadana y la protección del entorno natural.
