El Sindicato 25 de Marzo ha denunciado públicamente la situación que atraviesa la plantilla de Plena Inclusión en Villafranca de los Barros y ha anunciado que presentará una denuncia ante la Inspección de Trabajo.
Según el sindicato, el centro presenta un número elevado de bajas laborales, muchas de ellas relacionadas con problemas de salud mental que vinculan directamente con las condiciones de trabajo. También aseguran que el personal ha recibido presiones para reincorporarse antes de completar su recuperación.
Entre las irregularidades denunciadas se encuentran la supuesta inexistencia de protocolos de actuación frente a agresiones, lo que, según afirman, ha derivado en incidentes graves. Mencionan concretamente el apuñalamiento de un trabajador por parte de un usuario, quien ya había agredido días antes a otra profesional, sin que se adoptaran medidas preventivas pese a haber sido advertida la coordinación.
El comunicado señala también la carencia de formación específica para atender a usuarios con trastornos mentales graves, turnos de trabajo que incumplen los tiempos mínimos de descanso establecidos en la legislación vigente, así como la imposición de tareas fuera de categoría profesional y la asunción de costes por parte del trabajador en actividades laborales. Denuncian además convocatorias a reuniones fuera del horario laboral e incluso durante bajas médicas.
El sindicato afirma que “la situación está marcada por una vulneración sistemática de los derechos laborales” y que esto “ha conducido a que la salud y la propia vida de los trabajadores esté en riesgo”.
Asimismo, acusan a la dirección de utilizar una cláusula de confidencialidad “como herramienta de amedrentamiento” y de responder a las demandas de mejora “con presiones, despidos, campañas de desprestigio y una falta absoluta de transparencia”.
Desde el Sindicato 25 de Marzo exigen una revisión urgente de las condiciones laborales, la implantación de protocolos eficaces frente a agresiones, formación obligatoria en salud mental, el cese de presiones al personal y el respeto al derecho de organización sindical. Añaden que animan a la plantilla a contactar con la organización “para construir colectivamente una agenda de movilización que ponga fin a esta situación de abuso y desprotección”.
