El Partido Popular de Almendralejo ha expresado su «profunda sorpresa e indignación» tras conocer que una persona vinculada al Ayuntamiento, al desempeñar funciones políticas como personal de confianza, ha accedido sin autorización eclesiástica a la torre de la parroquia de la Purificación durante la procesión de la Virgen de la Piedad, celebrada el pasado 5 de agosto.
Según ha denunciado el grupo municipal popular en una nota de prensa, esta persona ha subido al campanario junto a un grupo de amigos para observar el paso de la patrona desde una posición privilegiada, «consumir bebidas alcohólicas y tomarse fotografías», en un contexto que el partido califica de «impropio de cualquier cargo vinculado a la administración pública» y de «falta de respeto» hacia uno de los días más solemnes para la ciudad.
El PP ha subrayado que «el respeto no puede depender del cargo que uno ostente» y que este tipo de comportamientos «comprometen la imagen del Ayuntamiento y de todos los almendralejenses». A su juicio, no se trata de una anécdota, sino de un hecho que requiere «explicaciones públicas y responsabilidades políticas», tanto si la actuación fue individual como si hubo permisividad por parte de otros responsables.
En su comunicado, el partido ha exigido que se aclaren las circunstancias que permitieron el acceso a un espacio sagrado sin permiso y ha reiterado su compromiso con la defensa de las tradiciones locales, el respeto institucional y la denuncia de lo que consideran «abusos políticos». «No puede haber zonas VIP cuando se trata de lo que es de todos», ha señalado.
