El Grupo Viñaoliva ha presentado este miércoles su nueva Unidad Centralizada de Energía (UCE), un proyecto que la entidad define como “un gran hito” en su historia y que busca generar ahorros, reforzar la competitividad y avanzar hacia un modelo sostenible y circular en el campo extremeño.
El director gerente de la cooperativa, Alberto Carrillo, ha explicado que esta iniciativa representa “la expresión máxima del concepto cooperativo, la compra en común de energía y el aprovechamiento energético de nuestras cooperativas para provocar un ahorro de costes”.
Carrillo ha explicado que el plan se articula en tres etapas:
- Primera fase: Viñaoliva actuará como comercializadora energética, accediendo directamente al mercado eléctrico.
- Segunda fase: incorporación de la energía solar para autoconsumo, aprovechando el potencial de radiación en la región.
- Tercera fase: valorización de subproductos agrícolas para generar energía dentro de un modelo de economía circular.
“Queremos ser lanzadera de punto de cambio para que el socio pueda aprovechar el ahorro de costes”, ha subrayado Carrillo, recalcando que la iniciativa nace como respuesta a un mercado cada vez más competitivo.
Beneficios directos para 9.000 familias
El proyecto, desarrollado con el apoyo técnico del grupo Emece-Cuadrado, beneficiará a más de 9.000 familias integradas en las 27 cooperativas asociadas a Viñaoliva. El modelo permitirá a los socios obtener precios más competitivos, compartir excedentes energéticos y reforzar la sostenibilidad de sus explotaciones.
Para Carrillo, se trata de “un elemento para las cooperativas de base y para el concepto Viñaoliva, un proyecto interno para provocar eficiencia energética”.
Respaldo institucional
La consejera de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Sostenible, Mercedes Morán, fue la encargada de inaugurar la UCE, que calificó como “un claro ejemplo del camino que debemos transitar hacia la eficiencia energética”.
Morán puso en valor que este modelo “contribuye a mejorar la calidad de vida en el mundo rural, sin el que no somos nada”, y aseguró que el sector agroalimentario está llamado a ser protagonista en la transición energética.
Un paso más en el compromiso social de Viñaoliva
Con sede en Almendralejo, Viñaoliva ha convertido este proyecto en una nueva herramienta de innovación cooperativa. Su objetivo es claro: ahorrar costes, aprovechar mejor los recursos y ofrecer un modelo energético compartido que refuerce la sostenibilidad y la estabilidad del campo extremeño.
“El Grupo Viñaoliva no quiere crecer para irse de Extremadura. Quiere crecer para que nadie tenga que irse”, remarcan desde la entidad.
