La Casa de Cultura de Villafranca de los Barros ha inaugurado este viernes la exposición ‘Tejiendo el Aire’, del escultor Miguel Canseco, una muestra que invita al visitante a interactuar con las piezas y a descubrir su movilidad.
La exposición ocupa dos escenarios diferenciados: la Sala I, que se ha transformado en una “caverna platónica”, como destacó el coordinador del Área de Cultura, Fernando Clemente, y el Patio, donde se ubican esculturas de mayor tamaño y movimiento propio. Clemente ha agradecido el trabajo del operario Manolo Delgado, subrayando que el resultado ejemplifica la versatilidad de esta sala camaleónica, siempre abierta a la creación artística.







En la Sala I, las obras se convierten en un juego de sombras, mientras que en el Patio las esculturas se mueven y cobran vida. En ambos espacios, el público tiene un papel activo, pues las piezas están concebidas para ser manipuladas o iluminadas, como explicó el propio artista.
La inauguración contó con unas palabras íntimas de la artista Brígida Dublino, dirigidas al autor. Posteriormente, Canseco agradeció la acogida de Villafranca y señaló que fue la propia sala la que le inspiró a exponer las piezas. Reconoció además que la única herramienta empleada en el proceso han sido unos pequeños alicates, lo que acentúa el carácter artesanal de la obra.
La concejala de Cultura, Miriam García Cabezas, ha valorado la exposición afirmando que el arte “te emociona o no, y aquí a todos nos ha conmovido”. Ha añadido que es un lujo contar con un creador de esta talla en la ciudad y ha ofrecido la Casa de Cultura para futuras muestras del escultor.
El acto ha concluido con la invitación a recorrer la muestra, que combina estética, juego y emoción, y que estará abierta al público en los próximos días.
