Para: 10 porciones
Ingredientes
15 granos de pimienta negra
3 granos de pimienta de Jamaica
15 semillas de cilantro
1 clavo de olor
125 gramos de mantequilla, derretida
1 cebolla mediana, picada
500 gramos de hígado de cerdo (podríamos coger carne del propio jabila para darle fuerza y convertirlo en royal)
2 cucharadas de brandy
Sal
Mosto blanco
Gelatina(cola de pescado)
3 cucharadas de nata (opcional, pero muy recomendable)
Más mantequilla derretida para sellar (opcional)
Instrucciones
Muele las pimientas, semillas de cilantro y clavo en un molinillo para especias o un molinillo de café hasta obtener un polvo fino, y reserva.
Calienta una sartén a fuego medio-alto con un poco de mantequilla. Añade la cebolla y sofríela hasta que esté transparente, unos 5 minutos.
Sube un poco el fuego y añade los higados, espolvoreando con un poco de sal. Cocínalos durante unos 5 minutos por cada lado, hasta que el exterior esté sellado y dorado, pero el interior tiene que estar muy echo.
Mete los higados, cebolla y jugos de la cocción en un procesador de alimentos o thermomix con el resto de la mantequilla, las especias, el brandy y la nata (si la vas a usar). Tritura la mezcla hasta que su textura sea muy fina. Pruébala y ajusta el punto de sal.
Mete el paté en un cuenco, tarrina o botes de cristal, alisa la superficie y refrigera durante unas 2 o 3 horas. Si quieres, una vez que esté firme, puedes sellar el paté con una capa de mantequilla o mosto blanco caliente y derretida la gelatina.
Recomiendo sacarlo de la nevera unos 15 minutos antes de servir.
