Foto CD Extremadura
El CD Extremadura volvió a firmar una victoria sufrida pero valiosa en el Francisco de la Hera tras imponerse al CD Estepona en un partido intenso que tuvo remontada incluida (3-2). El conjunto azulgrana, que llegó a verse por detrás en el marcador pese a dominar durante buena parte del encuentro, acabó imponiendo su carácter competitivo y el empuje de su afición para sellar tres nuevos puntos que lo mantienen en la parte alta de la clasificación.
El entrenador, Cisqui, reconoció en la rueda de prensa posterior que su equipo “ha hecho uno de los partidos más completos, a excepción de esos errores puntuales” que dieron vida al rival. “Con el 1-0 y como salimos en la segunda parte, el partido estaba totalmente controlado, creando ocasiones de gol una tras otra, pero cuando te das cuenta estás por detrás en el marcador”, explicó. Pese a ello, destacó que “el equipo nunca baja los brazos, siempre cree, y hemos tenido otra vez la suerte de sacar el partido”.
El técnico insistió en que detrás de los resultados “hay muchísimo trabajo defensivo y ofensivo”, y puso en valor la competitividad interna del vestuario. “Cada tarea, cada sesión es exigente. Todos quieren jugar y eso se refleja luego en el campo. Esta situación privilegiada nos obliga a exigirnos más porque todo el mundo quiere ganarte”, subrayó.
Sobre los fallos que casi les cuestan el triunfo, Cisqui fue claro: “Cometemos errores, y eso es lo que tenemos que seguir mejorando. Hemos ganado, sí, pero a costa de errores concretos, y el equipo tiene que asumirlo con humildad”. El técnico también tuvo palabras para la afición, a la que consideró “el 50% del tercer gol”, destacando su papel cuando el marcador se puso adverso: “Nos empujó en volandas. Hay una unión muy fuerte entre equipo, cuerpo técnico, directiva y afición”.
En cuanto al sorteo de Copa, fue tajante: “Nos da igual el rival. Es un Primera División seguro, y la afición va a disfrutar. Nosotros sufriremos, pero vamos a competir desde el primer minuto”.
El jugador Gio Zarfino también valoró la remontada y la entrega del equipo. “En el primer tiempo fuimos totalmente superiores. Luego vinieron los errores, se nos puso cuesta arriba, pero sabía que si hacíamos uno, lo íbamos a ganar. Incluso le dije a Michael que iba a hacer el tercer gol, y así fue”, relató entre sonrisas.
Zarfino, que vive un gran momento personal tras superar una larga inactividad, aseguró sentirse “muy feliz” de volver a disfrutar con el Extremadura. “Me dijeron que no iba a jugar más, pero volví al fútbol profesional y estoy cumpliendo con mi familia y mi gente. Este equipo es difícil de ganar porque trabajamos muchísimo”, afirmó.
El uruguayo agradeció el apoyo del público y pidió mantener los pies en el suelo: “Hay que seguir con humildad, con trabajo y partido a partido. Por ahora vamos primeros, pero falta mucho. Lo importante es seguir juntos, gane quien gane, porque así es como se construye algo grande”.
El Extremadura volvió a demostrar que, más allá del marcador, su principal fortaleza sigue siendo la unión entre vestuario, banquillo y grada, una fórmula que mantiene viva la ilusión en Almendralejo.

