Apag Extremadura Asaja ha exigido a la Junta de Extremadura el pago inmediato de las ayudas asociadas ganaderas de la PAC 2025, unos fondos que, según la organización agraria, ya deberían estar abonados y que a día de hoy siguen pendientes de ingreso.
Desde la organización reclaman a la Consejería de Agricultura que proceda “de manera inmediata” al abono de las ayudas acopladas al ovino, caprino y vacuno, vinculadas directamente a la producción y concedidas por cabeza de animal. En el caso del ovino, recuerdan que se exige un mínimo de ventas de 0,6 corderos por oveja al año para poder percibirla. Las cuantías provisionales de la pasada campaña ascienden a 16,27 euros por cabeza en ovino y caprino y a 88,96 euros por vaca en vacuno, cifras similares a las del año anterior.
El importe total asignado a Extremadura alcanza los 84,8 millones de euros, de los que debe abonarse el 90 %, es decir, alrededor de 76 millones de euros que, según Apag Extremadura Asaja, ya tendrían que estar en manos de los ganaderos. La organización subraya que el pasado año estas ayudas ya estaban ingresadas a primeros de febrero, mientras que en esta campaña “seguimos esperando sin explicación”.
Apag advierte de que no se trata de una cuestión menor, ya que estos fondos son imprescindibles para la viabilidad de muchas explotaciones ganaderas que atraviesan una situación complicada por el incremento de los costes y la falta de rentabilidad.
Por otro lado, la organización ha trasladado su preocupación por la situación generada tras los episodios de lluvias intensas y desembalses registrados en los últimos meses, que han provocado pérdidas económicas en explotaciones agrícolas y ganaderas.
Según detallan, el olivar ha sufrido retrasos en la recogida y pérdidas de cosecha en zonas donde aún quedaba fruto por recolectar, además de olivos arrancados por el viento. En los cereales de invierno hay parcelas inundadas y encharcadas cuyos daños están siendo evaluados, mientras que en regadío se han visto afectados frutales y hortícolas a punto de recolectarse que han quedado anegados.
A ello se suman daños en cerramientos, naves, motores de riego, bombas de agua y casetas, así como arrastres de tierra en fincas próximas a la cuenca del Guadiana debido a los desembalses. También se han registrado desperfectos en caminos y pasos de arroyos y cauces que dificultan el acceso a las explotaciones.
Desde Apag Extremadura Asaja animan a los agricultores y ganaderos afectados a comunicar los daños a través de los canales habilitados, tanto en la Administración como mediante la propia organización, para que ninguna explotación quede sin registrar.
La organización reclama que la Junta convoque con urgencia un CAEX en el que se informe con transparencia sobre la identificación y cuantificación de los daños, que se active el fondo de crisis europeo para situaciones excepcionales y que cada administración, autonómica y estatal, asuma sus competencias “sin dilaciones”. En su comunicado concluyen que el campo extremeño no puede seguir esperando.
