El equipo extremeño se mide a la élite nacional en dos de las pruebas más exigentes del calendario
El Extremadura Pebetero afronta este fin de semana dos de las citas más exigentes y prestigiosas del calendario nacional, la 92 edición de la Santikutz Klasika y el 55 Memorial Valenciaga, que marcarán el rumbo de la Copa de España y servirán de escaparate hacia el profesionalismo.
El conjunto patrocinado por la Fundación Jóvenes y Deporte, Pebetero Servicios y Formación, Diputación de Badajoz, Ayuntamiento de Zafra y Bicicletas Rodríguez se desplaza al País Vasco con el objetivo de medirse a los mejores equipos del pelotón nacional en dos pruebas que tradicionalmente impulsan a sus vencedores hacia la categoría profesional.
Para ambas carreras, el equipo extremeño competirá con el mismo bloque de seis corredores: Paco Fernández, Pablo Antúnez, Alberto Gallego, Manuel Peñas, José Ramón Jiménez y Manuel Rodríguez, en un contexto de máxima exigencia tanto por la dureza de los recorridos como por el alto nivel de participación, con unos 25 equipos en liza.
La primera cita será la Santikutz Klasika, que se disputa este viernes 1 de mayo con salida y meta en Legazpi (Guipúzcoa). El recorrido, de 141,1 kilómetros, incluye hasta once puertos de montaña puntuables, lo que anticipa una carrera muy selectiva en la que solo los corredores más fuertes llegarán con opciones de disputar el podio.
Dos días después, el domingo 3 de mayo, se celebrará el Memorial Valenciaga, con salida y meta en Éibar. Considerada la carrera de un día más prestigiosa del calendario nacional amateur, presenta un recorrido de 159,3 kilómetros con seis puertos puntuables. El ascenso a Ixua, de primera categoría y situado en el tramo final, suele resultar decisivo al romper la carrera y seleccionar a los aspirantes a la victoria.
El Extremadura Pebetero afronta ambas pruebas con la intención de dejarse ver en carrera y luchar por un resultado destacado, consciente de la dificultad que supone competir en escenarios donde la dureza del perfil y el nivel del pelotón reducen al mínimo las opciones de protagonismo colectivo.
