Almendralejo se consolida como uno de los enclaves más singulares de la Ruta del Vino y Cava Ribera del Guadiana, un itinerario enoturístico integrado en el Club de Producto Rutas del Vino de España que aúna historia, patrimonio y cultura vitivinícola en el corazón de Tierra de Barros.
Uno de sus principales atractivos es el sepulcro prehistórico de Huerta Montero, un enterramiento colectivo de más de 4.600 años de antigüedad que sitúa a la localidad en la Edad del Cobre. Descubierto en la década de los noventa, este enclave arqueológico, comparable en cronología a construcciones como Stonehenge o el zigurat de Ur, revela avanzados conocimientos de astronomía y geometría por parte de sus constructores. Su orientación permite que, durante el solsticio de invierno, la luz del sol penetre hasta la cámara principal, un fenómeno que sigue atrayendo visitantes cada año.
El espacio, con forma que evoca un útero materno, albergó restos humanos en posición fetal junto a objetos como cerámicas, puntas de flecha o ídolos, evidenciando la conexión simbólica con la tierra. En la actualidad, además de su valor histórico, Huerta Montero acoge actividades culturales como conciertos y eventos que combinan patrimonio y gastronomía.



La huella del pasado también se percibe en la Plaza de Toros de Almendralejo, construida en 1843, que alberga en su interior una bodega única en el mundo. Este coso neomudéjar conserva 29 conos de cemento con capacidad para almacenar hasta 750.000 litros de vino, aprovechando las condiciones naturales de temperatura y humedad del recinto.
En este singular espacio se desarrollan experiencias enoturísticas como el degüelle con pluma o sable, a cargo del sumiller Carlos Vivas, quien acerca al público técnicas tradicionalmente reservadas a la alta gastronomía. Estas actividades, junto a la degustación de vinos y cavas de la denominación de origen, refuerzan el vínculo entre historia y cultura del vino en la región.
Así, Almendralejo ofrece una propuesta turística que combina patrimonio milenario y tradición vitivinícola, reflejo de una identidad marcada por el paso del tiempo y el arraigo a la tierra.
