La cuenta atrás para la XXVIII Romería de San Isidro Labrador ya ha comenzado en Ribera del Fresno. El Ayuntamiento anunció el pasado 28 de abril la apertura del plazo para la reserva de parcelas y montaje de casetas particulares para una de las celebraciones más esperadas del calendario festivo ribereño, que volverá a convertir el paraje de la ermita en un gran punto de encuentro social, cultural y tradicional del 15 al 17 de mayo de 2026.
Desde el miércoles 29 de abril, las personas que ya dispusieron de caseta en 2025 pudieron renovar su reserva hasta el 6 de mayo, manteniéndose así la continuidad de muchas peñas y grupos familiares que cada año levantan su espacio de convivencia en torno al patrón de agricultores y ganaderos. Según la normativa municipal, las parcelas con suministro eléctrico tendrán un coste de 35 euros, mientras que el resto se arrendarán por 5 euros.
La organización prevé nuevamente una imagen multitudinaria en la explanada romera, donde podrán verse más de 140 casetas distribuidas entre calles bautizadas con nombres ligados al mundo rural y agrícola: calle Pinar, San Isidro, Artistas, avenida de los Agricultores, avenida de los Ganaderos, calle Pastores, Jornaleros, Peladores o Manijeros. Todo ello conforma un auténtico pequeño poblado festivo que refleja la identidad campesina y ganadera de Ribera del Fresno.
Uno de los grandes ejes de esta edición será nuevamente el III Camino en honor a San Isidro Labrador, que tendrá lugar el viernes 15 de mayo. La iniciativa, consolidada ya como uno de los momentos más emotivos de la romería, recorrerá unos siete kilómetros desde el Paseo del Cristo hasta la ermita por el camino de Valle Garzón acompañando la imagen del santo.






Antes de la salida, prevista para las 9:00 horas, los participantes compartirán un desayuno de migas ofrecido por Talleres y Autorecambios Falcón, mientras que durante el trayecto se servirá un vino de honor para todos los caminantes. El Ayuntamiento ha destacado además el carácter participativo de la ocasión, invitando a carrozas y grupos a sumarse al recorrido. Las carrozas inscritas recibirán un lote de productos de la tierra y optarán a un premio de 50 euros para la más animada.
Para garantizar la seguridad del desfile romero, los participantes deberán aportar previamente la documentación reglamentaria de los vehículos: permiso de circulación, ITV y carnet de conducir.
La edición de 2026 incorpora además una novedad destacada: el primer Concurso de Decoración de Casetas, una propuesta que busca incentivar la creatividad y el ambiente tradicional romero. El certamen premiará las dos casetas mejor valoradas con 150 y 50 euros respectivamente.
La romería mantendrá igualmente sus tradicionales concursos gastronómicos, auténtica seña de identidad de la fiesta ribereña. Calderetas de cordero y guarrino, chanfaina, gazpacho y tortilla volverán a reunir a vecinos y visitantes alrededor de la cocina popular extremeña, reforzando el componente comunitario de una celebración profundamente vinculada al mundo agrícola.
El dispositivo organizativo contempla también normas específicas para el acceso de vehículos al recinto de la ermita, permitiendo únicamente tareas de carga y descarga en horarios limitados para favorecer la seguridad y la movilidad peatonal durante los días festivos. Protección Civil, zonas de aparcamiento, aseos, cantina, caseta municipal y espacios infantiles completarán la infraestructura habilitada para la celebración.
Desde el Ayuntamiento se ha querido agradecer expresamente la implicación de asociaciones, empresas, colectivos y particulares, así como de la Asociación de Amigos de San Isidro Labrador, cuyo trabajo resulta fundamental para mantener viva una romería que constituye uno de los grandes símbolos identitarios de la localidad.
La festividad de San Isidro Labrador conserva en Ribera del Fresno una dimensión que trasciende lo religioso para convertirse en memoria colectiva, encuentro vecinal y reivindicación de las raíces agrícolas de un pueblo históricamente unido al campo. Cada mayo, la ermita vuelve así a convertirse en escenario de convivencia intergeneracional, donde tradición, gastronomía, música y devoción continúan dando forma a uno de los acontecimientos más representativos del calendario cultural ribereño.
