La Casa de la Cultura de Villafranca de los Barros acoge este mes una exposición impulsada por la Asociación Las Últimas Bordadoras que reúne una selección de piezas conservadas en viviendas particulares de la localidad. La iniciativa se complementa con el proyecto cultural ‘Remienda’, una propuesta de investigación y creación escénica centrada en la recuperación de la memoria vinculada al bordado.
Durante la inauguración, la concejala de Cultura, Miriam García Cabezas, destacó que la exposición pretende poner en valor tanto el patrimonio material como el inmaterial relacionado con el bordado, una actividad que durante décadas formó parte de la vida cotidiana de numerosas familias villafranquesas. Asimismo, subrayó la importancia de conservar la memoria colectiva asociada a esta tradición y transmitirla a las nuevas generaciones.
Bordados que salen por primera vez de los hogares
La presidenta de Las Últimas Bordadoras, Nandi Fernández, explicó que la muestra nace con el objetivo de dar visibilidad a trabajos que permanecen guardados en las casas de la localidad y que rara vez se exhiben fuera del ámbito familiar.
Según señaló, muchas de las piezas expuestas tienen un importante valor sentimental y han sido conservadas durante generaciones como auténticos tesoros familiares. La exposición reúne bordados cedidos temporalmente por sus propietarios para que puedan ser conocidos y apreciados por el conjunto de la ciudadanía.
Fernández destacó además la colaboración de las personas que han prestado sus trabajos para la muestra y defendió la necesidad de seguir difundiendo el valor histórico, artístico y cultural del bordado villafranqués.






Un proyecto para recuperar la memoria de las bordadoras
La exposición coincide con la estancia en Villafranca de las integrantes de la compañía Chivata Teatro, responsables del proyecto ‘Remienda’, una iniciativa financiada por el Ministerio de Cultura y cofinanciada por el Ayuntamiento de Villafranca de los Barros.
Durante dos semanas, las creadoras desarrollarán un trabajo de investigación basado en encuentros y talleres con las integrantes de Las Últimas Bordadoras. El objetivo es recopilar testimonios, recuerdos, canciones y experiencias vinculadas a esta actividad artesanal, considerada una de las señas de identidad del municipio.
Las responsables del proyecto explicaron que su trabajo se centra en mujeres portadoras de oficios tradicionales que, pese a su relevancia cultural, no siempre han sido suficientemente reconocidos o documentados. En el caso de Villafranca, la investigación se enfocará en el conocimiento técnico del bordado, pero también en la dimensión social y emocional que históricamente ha acompañado a esta práctica.
Una creación escénica abierta al público
El resultado de este proceso se plasmará en una pieza escénica que se representará el próximo 13 de junio, a las 22:00 horas, en el patio de la Casa de la Cultura. La propuesta combinará teatro, música en directo, testimonios y elementos recogidos durante las jornadas de convivencia con las bordadoras.
Las integrantes de Chivata Teatro destacaron la riqueza cultural y humana encontrada en Villafranca, así como la importancia de preservar un legado que va más allá de las propias piezas bordadas y que incluye conocimientos, canciones, relatos y formas de convivencia transmitidas de generación en generación.
La exposición permanecerá abierta durante los primeros quince días de junio, con posibilidad de ampliar su duración, según indicaron los organizadores durante el acto inaugural.

