La compañía La Chivata Teatro desarrolla durante este mes de junio en Villafranca de los Barros el proyecto ‘Remienda’, una iniciativa cultural que busca rescatar y visibilizar los saberes y experiencias de mujeres cuyos trabajos han permanecido tradicionalmente al margen de los relatos históricos oficiales.
El proyecto, subvencionado por el Ministerio de Cultura, centra su mirada en las bordadoras de la localidad y en la labor que realiza la Asociación Las Últimas Bordadoras, considerada un referente en la conservación y transmisión de este patrimonio cultural inmaterial en Extremadura.
Durante la primera quincena de junio, el equipo de La Chivata Teatro trabaja junto a las integrantes de la asociación en un proceso de mediación cultural y artística apoyado por el Ayuntamiento de Villafranca de los Barros. A través de entrevistas, dinámicas participativas, juegos y el intercambio de recuerdos y experiencias, se está construyendo una pieza escénica de creación colectiva.
El resultado de este trabajo podrá verse el próximo sábado 13 de junio, a las 22:00 horas, en el patio de la Casa de Cultura. En esta representación serán las propias bordadoras quienes suban al escenario para compartir con el público la historia de un oficio transmitido de generación en generación y estrechamente ligado a la identidad de la localidad.
La propuesta pretende dar voz a aquellas experiencias que, según sus impulsores, rara vez aparecen recogidas en los libros de historia o en los archivos oficiales. La iniciativa pone el foco en mujeres que desarrollaron oficios vinculados a la subsistencia y que contribuyeron al sostenimiento económico y social de sus comunidades.
Además de las bordadoras, el proyecto Remienda investiga y reivindica la memoria de otros colectivos femeninos como encajeras, rederas, marisqueras, alfareras o esparteras, cuyos conocimientos y formas de vida forman parte del patrimonio cultural inmaterial de numerosos territorios españoles.
La Chivata Teatro defiende que conocer estas historias es una forma de preservar y proteger un legado que, en muchos casos, solo pervive en la memoria de quienes lo ejercieron y de sus familias, y que constituye una parte fundamental de la historia social y cultural de las zonas rurales.

