La Junta de Extremadura ha formulado una declaración de impacto ambiental favorable para el proyecto de ampliación de la planta de Aluminios del Maestre (ALUMASA), ubicada en el polígono industrial Los Varales de Villafranca de los Barros, una actuación que permitirá duplicar la capacidad de fundición de aluminio de la compañía e incorporar nuevas fases de producción.
La resolución, publicada este jueves en el Diario Oficial de Extremadura (DOE), se refiere a la ampliación de las instalaciones dedicadas a la recogida, triturado y almacenamiento de residuos metálicos de aluminio, fundición, colada continua, lacado de bobinas y corte, así como a la incorporación de los procesos de laminación en frío, recocido y aplanamiento de bobinas.
El proyecto contempla la instalación de nuevos hornos de fundición y mantenimiento, además de tres nuevas líneas de colada continua. Con estas mejoras, la capacidad anual de fundición pasará de 20.000 a 40.000 toneladas, mientras que la producción en colada continua y laminación en caliente aumentará de 10.000 a 40.000 toneladas anuales. Asimismo, se incorporará una nueva línea de laminación, aplanado y recocido con capacidad para 40.000 toneladas al año.
La industria seguirá desarrollando su actividad en varias parcelas del polígono Los Varales, donde dispone de naves destinadas a fundición, colada, laminación, lacado, almacenamiento y logística.
Durante la tramitación ambiental se recabaron informes de distintos organismos, entre ellos el Ayuntamiento de Villafranca de los Barros, la Confederación Hidrográfica del Guadiana, la Dirección General de Patrimonio Cultural y la Dirección General de Urbanismo. Ninguno de ellos planteó impedimentos para el desarrollo de la actuación, aunque se establecieron diversas condiciones preventivas y correctoras.
El análisis ambiental concluye que la ampliación no afecta a espacios incluidos en la Red Natura 2000 ni a áreas protegidas, al tiempo que destaca que la actividad se desarrolla en un polígono industrial ya consolidado y urbanizado.
La Confederación Hidrográfica del Guadiana señaló igualmente que no existe afección al dominio público hidráulico, ya que el arroyo de Bonhabal se encuentra a unos 750 metros de las instalaciones. El abastecimiento de agua continuará realizándose desde la red municipal y los vertidos seguirán siendo tratados antes de su incorporación a la red de saneamiento.
En materia de seguridad, la evaluación de vulnerabilidad considera que la instalación presenta un nivel bajo frente a riesgos naturales como inundaciones, incendios forestales o fenómenos meteorológicos adversos, mientras que la vulnerabilidad frente a accidentes graves se clasifica como media debido a la posible afección exterior a otras empresas del entorno industrial en determinados escenarios.
La resolución considera viable ambientalmente la ampliación y permitirá a la empresa avanzar en un proyecto orientado a incrementar su capacidad productiva y a integrar procesos que hasta ahora realizaba mediante empresas externas.

