INGREDIENTES
Para la base de hojaldre:
• 1 yema de huevo
• 185 grs. de manteca de cerdo o mantequilla
• 350 grs. de harina
• Una pizca de sal y azúcar
Para el relleno:
• 200 grs. de azúcar
• 100 grs. de agua
• 1 Rama de canela
• 1 monda de limón
• 1/2 litro de leche
• 75 grs. de harina
• 5 yemas de huevo
• 1 huevo
El pastel de Belem, es el postre por excelencia de la gastronomía portuguesa. Típico de Lisboa pero de venta en cualquier “pastelaria” de todo el Alentejo. Nombrado por los propios portugueses como “bolos de nata” y curioso, la nata en si no figura en su receta.
ELABORACIÓN
Hay que elaborar primero el hojaldre. En un recipiente al fuego pon a fundir la manteca. Una
vez fundida, quita el recipiente del fuego e incorpora la harina. Trabájala bien con las manos hasta
que esté casi todo integrado, añade 1 yema de huevo, la sal y el azúcar. Continúa amasando hasta
que esté suave y flexible. Forma una bola con la masa y cúbrela con un paño un poco húmedo. Déjala reposar en un lugar templado durante una hora. Mientras reposa el hojaldre, se hace el relleno en dos partes. Priemro hay que hacer un jarabe. Se introducen los 200 grs. de azúcar, al agua, la rama de canela y la monda de limón en frito en una cacerola y se lleva al fuego. Sin remover, una vez entra en ebullición se retira, se cuela y se reserva en frío. Segundo, una vez frío el jarabe se disuelve la harina en un poco de leche batiendo bien, hervimos en otro recipiente la leche y se añde la leche con la harina disuelta y sin dejar de batir incorporamos el jarabe que teníamos en frío. Añadimos los huevos y las yemas y las batimos ligeramente para que no espumen demasiado. Todo esto fuera del fuego. Se hará una pasta líquida como una crema.
El montaje se tiene que hacer sobre un molde especial para este tipo de dulce. Se cubren los moldes con la masa hojaldrada bien estirada y fina. Se le echa la crema en los moldes con ayuda de un colador, no debe de quedar lleno ya que se sube. Se introducen en el horno precalentado a la temperatura máxima de 250-300º y se retiran cuando se empiecen a dorar. Se suelen tomar fríos o templados con canela o azúcar glasé.
