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Entre joyas e historia: entrevista a Nova Barrero Martín

Extremadura es una tierra en la que el patrimonio aflora, e incluso rebosa, en toda su amplitud geográfica. Edificios civiles, religiosos, espacios naturales…conforman y reflejan el rico pasado de nuestra región. No obstante, existen importantes instituciones en las que la cultura material del pasado se preserva, se estudia y se expone. Espacios emblemáticos que acogen los restos arqueológicos de sociedades pasadas. En este sentido, Extremadura, cuenta con importantísimos Museos, como los Provinciales de Cáceres y Badajoz, el de la Cárcel Real de Coria, el de Villafranca o uno de los más reconocidos a nivel nacional e internacional; el Museo Nacional de Arte Romano de Mérida. Las piezas expuestas en sus vitrinas constituyen la fase final de un proceso de estudio e investigación que arranca desde el mismo momento de su hallazgo. Pero, ¿quién se encarga de esa investigación? Pues bien, vamos a ponerle cara y, al mismo tiempo, voz, a una de esas personas anónimas que ha dedicado, y dedica diariamente, su vida al análisis de dichas piezas para que nosotros, el público general, podamos entender mucho mejor nuestra historia común. Os presento a Nova Barrero, Conservadora del Museo Nacional de Arte Romano de Mérida. 

A modo de presentación, ¿Quién es Nova?

Mi nombre es Nova Barrero Martín, y pertenezco al Cuerpo Facultativo de Conservadores de Museos desde 2009, estoy destinada en el Museo Nacional de Arte Romano, y desde 2023 soy administradora del Museo. Soy Licenciada en Historia del Arte y Dra. en Patrimonio por la Universidad de Extremadura. 

Nova, ¿por qué te inclinaste hacia el mundo del adorno personal romano?

Mi trabajo de Finde Master trató la colección de Toréutica tardoantigua del Museo. Mi primer contacto directo con el adorno personal fue este. A partir de ahí mi interés creció sobre este aspecto de la cultura material. Ciertamente es un tema que ha suscitado hasta la fecha poco interés en la investigación española y por eso también sopesé que sería un buen tema de Tesis Doctoral. 

¿Cuáles han sido algunas de las mejores sorpresas y alegrías que te ha dado dicha investigación?

Pues la verdad es que han sido muchas. En primer lugar, cuando comencé el catálogo para la Tesis no conocía la dimensión de la colección, ya que muchas de las piezas habían sido depósitos recientes del Consorcio de la Ciudad Monumental, todas ellas inéditas. El estudio de las piezas me llevó a conocer la extraordinaria colección que ha dado a luz el yacimiento emeritense, piezas excepcionales, materiales importados desde el otro lado del mundo, …

Por otro lado, el Proyecto que codirijo con Trinidad Nogales, de excavación del anfiteatro en la ciudad romana de Ammaia ha sido toda una sorpresa. Comenzamos en este yacimiento  de la mano de la Universidad de Lisboa y programamos nuestra propia línea de investigación para ver si descubrimos edificios de espectáculo en la ciudad y cual fue nuestra sorpresa que identificamos el quinto anfiteatro de la Lusitania, que llevamos excavando desde 2019. No se excava un anfiteatro todos los días. Me siento super afortunada. 

¿Existen paralelismos entre el adorno personal de hace 2.000 años y el actual?

¡¡Muchísimos!! Ahora, por ejemplo, están muy de moda los colgantes de creciente lunar que ya usaban las romanas, o las imitaciones de coral y ámbar, que ya se empleaban en la joyería romana. Tecnológica y tipológicamente hemos evolucionado poco. La gente se sorprende cuando ve la vitrina de joyería del Museo, precisamente por eso, por la similitud. 

Te hemos visto muy activa recientemente en Emerita Lvdica, ¿cómo se organiza y qué actividades realizáis en un evento así?

Emerita Lvdica crece año a año de manera exponencial y esto nos exige a los recreadores replantearnos nuestra actividad durante el evento. Nos debemos a ella, pero también merecemos disfrutarla, un punto de equilibrio difícil de mantener. Principalmente mi aportación se refiere a las actividades de vida cotidiana de la Matrona romana, dentro los espacios de la asociación a la que pertenezco, Ara Concordiae. Este año hemos trasladado nuestro espacio a la Alcazaba y allí hablamos de cosmética, joyería, cuidado personal, pero también de la artesanía textil, de las creencias, del cuidado de la familia, etc.

¿Qué beneficios genera la arqueología y el conocimiento del pasado en una ciudad como Mérida?

Mérida y su yacimiento son un ejemplo muy excepcional, diría yo, en la arqueología mundial. Los ciudadanos caminamos, usamos y disfrutamos de nuestro patrimonio, genera un sector económico importantísimo para la ciudad, pero todo esto debe ser compatible con la seguridad y conservación a largo plazo de este patrimonio. La labor de difusión, que permita a la ciudadanía conocer, comprender y valorar su patrimonio, en todas sus dimensiones, creo que será la vía para poder crecer de manera sostenible.

Para terminar, Nova, ¿qué sientes al trabajar rodeada de piezas tan antiguas y con tanto valor patrimonial? ¿Qué has aprendido y qué te emociona de tu trabajo?

Aprendo todos los días. Jamás pensé, cuando era estudiante en la Facultad, que sería tan afortunada de trabajar en una ciudad como Mérida y en una institución como el Museo Nacional  de Arte Romano. Es verdad que ha costado mucho, he dedicado muchos años a un esfuerzo ímprobo y aún lo sigo haciendo, porque la actividad investigadora requiere de mucha dedicación, pero sin duda me merece la pena. Me emociono prácticamente todos los días, al pasar por el puente romano, al ver cómo la luz traspasa los lucernarios del Museo, el fijarme por primera vez en una pieza con atención. Todos los días me emociono, aprendo y disfruto, aunque sea sólo unos instantes. 

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