El lenguaje es muy complejo y rico, tan rico que crea realidades. Pero, a pesar de ello, si lo usamos como el único vehículo del conocimiento, no es más que un pobre mapa de una realidad que intenta describir; cuando, paradójicamente, tanto el lenguaje, como el que hablar están en esa realidad, son parte no separada de esa realidad. Entendiendo por realidad: cambio, no cosa.
El lenguaje es un mapa, no la realidad
