El proyecto ‘Talento Emprendedor 2.0 Extremadura’ celebra un encuentro en Le Bistró para conectar a nuevas emprendedoras con recursos institucionales y testimonios de éxito local.
El emprendimiento en la comarca no es solo una cuestión de cifras, sino de historias de vida y estrategias de supervivencia. Así quedó de manifiesto en el reciente encuentro organizado por el proyecto Talento Emprendedor 2.0 Extremadura, coordinado por María Dolores Morales Jaramillo (Lola). La jornada, celebrada en el establecimiento Le Bistró, sirvió de puente entre los recursos técnicos de la administración y la realidad a pie de calle de quienes deciden iniciar un negocio.
Mati: De la cocina de hotel a la autonomía personal
El corazón del evento fue el testimonio de Mati, una emprendedora de origen rumano que ha pasado más de dos décadas trabajando en España. Su trayectoria es un ejemplo de resiliencia: comenzó fregando platos en el Hotel Romero y ascendió hasta convertirse en jefa de cocina. Sin embargo, la dureza del sector hostelero —donde «no sabía lo que era una excursión» con sus hijos— la empujó a buscar una alternativa que permitiera la conciliación familiar.
Mati relató cómo abrió su frutería apenas dos semanas antes de la pandemia de 2020. A pesar del miedo inicial, la demanda de pedidos a domicilio durante el confinamiento impulsó su negocio, permitiéndole trabajar hasta 14 horas diarias para consolidarse. Recientemente, ha cumplido el sueño de abrir una heladería en el centro de Villafranca, junto a establecimientos conocidos como Rayuela, para asegurar un segundo ingreso que sostenga los estudios universitarios de su hijo mayor.
Gestión austera y apoyo al comercio local
La filosofía de Mati es clara: «Vendido, cobrado y beneficio». Su modelo de gestión se basa en la austeridad, evitando los préstamos bancarios y reinvirtiendo el ahorro propio. «La caja que haces no es tuya… tienes que ponerte un sueldo y guardar para cuando se estropee una cámara», advirtió a las asistentes, entre las que se encontraban alumnas del Programa SARA de Activación Profesional en Hostelería que imparte Consultora Formación y la coordinadora de la Universidad Popular, Mónica Raposo.
Además, Mati lanzó un firme alegato a favor del comercio de proximidad. Criticó la dependencia de las compras por internet y urgió a los vecinos a «mover el dinero en el pueblo» para evitar el cierre de negocios locales.
El CID: Acompañamiento profesional contra el miedo
Para dar soporte técnico a estas iniciativas, la jornada contó con la participación de Maite Merino Muriana, Agente de Empleo y Desarrollo Local (AEDL) de la Diputación de Badajoz. Merino destacó que el Centro Integral de Desarrollo (CID) ofrece tutorización personalizada incluso antes de que la idea de negocio esté definida.
Entre los servicios destacados por la técnica se encuentran:
- Asesoramiento en planes de empresa para minimizar riesgos y analizar la viabilidad.
- Alojamiento empresarial: Despachos con mobiliario e internet por precios competitivos para facilitar el inicio de la actividad.
- Orientación sobre ayudas: Información actualizada sobre subvenciones y trámites con el SEXPE.
«El miedo suele acompañar al proceso de emprender», reconoció Merino, pero insistió en que una planificación adecuada y el uso de los recursos públicos disponibles son las mejores herramientas para transformar ese temor en un proyecto sólido.
