La Guardia Civil ha investigado al conductor de una cosechadora agrícola como presunto responsable de un incendio forestal que afectó a más de 300 hectáreas de monte bajo, cereal y dehesa en los términos municipales pacenses de Hornachos, Puebla de la Reina, Oliva de Mérida y Retamal de Llerena.
El incendio, que ha sido declarado con Nivel 1 de peligrosidad, se originó el pasado 4 de julio mientras el conductor realizaba labores agrícolas en una finca sin contar con la declaración responsable para actividades con máquinas recolectoras, según ha informado la Comandancia de la Guardia Civil.
Además, los agentes han comprobado que la cosechadora carecía de la ITV en vigor. Las primeras pesquisas apuntan a que el fuego se ha iniciado por las chispas generadas por el roce metálico del vehículo con piedras del terreno.
El fuego fue controlado esa misma noche tras un amplio despliegue de medios terrestres y aéreos, entre los que han participado tres helicópteros, dos avionetas, un hidroavión, camiones motobombas, tractores, agentes del medio natural, técnicos del Plan INFOEX, dotaciones del SEPEI y patrullas de la Guardia Civil.
La investigación ha sido llevada a cabo por el Servicio de Protección de la Naturaleza (SEPRONA), cuyos agentes han recabado pruebas y declaraciones que han permitido determinar el origen del incendio y las circunstancias que lo han provocado.
Las diligencias han sido remitidas al Juzgado de Instrucción de Villafranca de los Barros.
La Guardia Civil ha recordado la obligación de cumplir las medidas preventivas recogidas en la Orden de 6 de mayo de 2025 (DOE nº 89), por la que se declara la época de peligro alto de incendios forestales y se regulan las actividades agrícolas y forestales en Extremadura durante dicho periodo.

