La Asociación de Comerciantes de Villafranca de los Barros ha celebrado este sábado su gala anual, una cita que ha reunido a asociados, autoridades y representantes institucionales para hacer balance del último año y reivindicar el papel del comercio de proximidad como motor económico y social del municipio.
El acto ha contado con las intervenciones del presidente de la asociación, Javier Sánchez; del alcalde de Villafranca de los Barros, Francisco Jiménez Araya; del concejal de Comercio, Juan Antonio Morales; y del consejero de Economía, Empleo y Transformación Digital en funciones, Guillermo Santamaría.
En su intervención, Javier Sánchez ha puesto el acento en la situación del pequeño comercio en España, ha alertado del cierre de miles de establecimientos y ha subrayado que “cuando cierran comercios no solo se bajan persianas, se apagan calles y se rompe el tejido social”.
Además, ha reivindicado que el comercio de proximidad “no muere por ineficiencia, sino por falta de apoyo y por competir en desigualdad”, y ha defendido la necesidad de contar con “herramientas, formación y un entorno urbano amable” para poder competir en igualdad de condiciones.
El presidente ha apelado a un marco de colaboración público-privada más ambicioso, con planes de formación, un urbanismo comercial atractivo y campañas de concienciación al consumidor, y ha anunciado su intención de continuar al frente de la asociación tras finalizar su cuarto año de mandato, asegurando que “los proyectos no se dejan a medias, los proyectos se terminan”.
Por su parte, el concejal de Comercio ha destacado que el Ayuntamiento “trabaja para crear un entorno que invite a pasear, a consumir y a disfrutar del centro urbano”, y ha subrayado que actuaciones como la mejora de accesos, nuevos aparcamientos o la transformación del mercado de abastos “buscan facilitar la vida al comerciante y al cliente”. Ha añadido que el objetivo municipal es que “el comercio local siga creciendo y formando parte de los grandes proyectos de ciudad”.
El alcalde de Villafranca ha puesto en valor el legado humano y social dejado por el negocio, recordando palabras del propio homenajeado en las que ha señalado que el verdadero éxito es “el cariño y el respeto sembrado entre los vecinos a lo largo de los años”, y ha destacado que Floristería Fátima ha contribuido a dar vida al municipio más allá de su peso económico.
El consejero Guillermo Santamaría ha trasladado un mensaje de respaldo al sector y ha puesto en valor el esfuerzo del comercio minorista, al que ha calificado como “uno de los grandes pilares de la economía local y regional”. Ha señalado que Extremadura registra un crecimiento del comercio minorista por encima de la media nacional y ha asegurado que la Junta “va a seguir acompañando al comercio local con ayudas a la digitalización, al asociacionismo y a la animación comercial”. Asimismo, ha destacado el dinamismo económico de Villafranca y su capacidad para generar empleo y oportunidades.






Homenaje a Ángel Manuel y Pilar tras cuatro décadas al frente de Floristería Fátima
La gala ha incluido un emotivo acto de homenaje a Ángel Manuel y a su esposa Pilar, con motivo de la reciente jubilación del primero tras más de cuatro décadas al frente de Floristería Nuestra Señora de Fátima.
Durante el reconocimiento, se ha destacado que la floristería ha sido “mucho más que un negocio”, convirtiéndose en un proyecto vital compartido y en un referente del comercio local, presente tanto en los momentos de celebración como en los más difíciles de la vida de los vecinos. Se ha subrayado el papel de Pilar, siempre al lado de Ángel Manuel, así como la constancia, el esfuerzo y la pasión que han marcado la trayectoria del establecimiento.
Ángel Manuel ha agradecido el homenaje recibido y ha asegurado que la floristería “nunca ha sido solo un negocio, sino una forma de estar cerca de la gente”, recordando que el mayor reconocimiento de estos años ha sido “que los vecinos te paren por la calle, te saluden y te digan que te ven bien”. Ha señalado que el comercio “te tiene que gustar, porque si no, es imposible aguantar tantos años”, y ha afirmado que se marcha con la satisfacción de haber trabajado “con honestidad, cariño y respeto”, convencido de que ese trato cercano es “lo que de verdad permanece cuando se baja la persiana por última vez”.
Desde la asociación se ha resaltado que “40 años detrás de un mostrador no se miden solo en tiempo, sino en historia, clientes fieles y trabajo incansable”, se ha deseado a Ángel Manuel una jubilación plena y se ha reconocido que “el espíritu emprendedor no se jubila”.
El acto ha concluido con la entrega de una placa conmemorativa y palabras de agradecimiento por una trayectoria que ha dejado una huella profunda en el comercio y en la vida social de Villafranca de los Barros.

