Los vecinos de una promoción de 24 viviendas de la Junta de Extremadura en régimen de alquiler social en Almendralejo han denunciado que, cuando está cerca de cumplirse un año desde la entrega de los inmuebles, continúan sin resolverse numerosos desperfectos y deficiencias que, según afirman, hacen «imposible» habitarlas en condiciones, especialmente durante los meses de verano por la imposibilidad de instalar aparatos de aire acondicionado.
La presidenta de la comunidad de propietarios, Virginia Palacios, ha explicado que entre las incidencias figuran ventanas que se desprenden, cristales rotos, humedades, grietas en los suelos, telefonillos que no funcionan correctamente y problemas administrativos derivados de que el edificio «consta como un solar», lo que impide legalizar la comunidad al no disponer de la documentación necesaria.
Los vecinos aseguran que han remitido numerosos escritos a la Junta de Extremadura acompañados de fotografías y documentación sobre las deficiencias, aunque, según indican, hasta el momento no han obtenido respuesta.
Asimismo, han mantenido un encuentro con el alcalde de Almendralejo para trasladarle la situación y solicitar el cierre y la limpieza del solar anexo, de titularidad municipal, al considerar que supone un problema de seguridad e higiene.
Temperaturas de hasta 35 grados
La comunidad denuncia que las viviendas carecen de una preinstalación efectiva para el aire acondicionado, una circunstancia que, según la presidenta vecinal, ha provocado que en el interior de algunos pisos se hayan alcanzado temperaturas de hasta 35 grados.
Esta situación, afirman, hace «insostenible» permanecer en las viviendas durante los meses de julio y agosto, hasta el punto de que varios residentes ya se han visto obligados a desplazarse temporalmente a casas de familiares para poder descansar.






Facturas eléctricas y placas solares
Los vecinos también han mostrado su preocupación por el elevado coste de la electricidad en las zonas comunes, cuyas facturas, según indican, han llegado a alcanzar los 2.000 euros mensuales pese a que el edificio dispone de 33 placas solares destinadas a reducir el consumo energético de los servicios comunes y de los termos de agua.
Virginia Palacios ha subrayado que las familias residentes son «trabajadoras» y cumplen con el pago del alquiler, por lo que consideran que las viviendas deberían reunir unas condiciones dignas de habitabilidad.
Por ello, ha reclamado a la Junta de Extremadura una solución «inmediata», especialmente ante la llegada de los meses de mayor calor.
Los residentes ocupan las viviendas mediante contratos de alquiler social de cinco años y, según la presidenta de la comunidad, todavía desconocen las condiciones de una posible opción de compra de los inmuebles.
