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Fuente del Maestre acogió el evento ‘Vibrar en lo Sagrado’, una experiencia pionera sobre cultura y espiritualidad hindú

Fuente del Maestre (Badajoz) acogió el pasado 15 de marzo el evento ‘Vibrar en lo Sagrado’, una jornada inédita en Extremadura centrada en el acercamiento a la cultura y la espiritualidad hindú.

La iniciativa, organizada por Paula Armañanzas con la colaboración del Ayuntamiento fontanés, se desarrolló en el Herbolario-Centro de Bienestar Natural ‘Santalum’.

El acto contó con la participación de Pandit Krishna Kripa Dasa, sacerdote hindú, profesor de yoga, escritor y conferenciante, quien ofreció una charla introductoria sobre el hinduismo. Durante su intervención, explicó que India es un espacio geográfico en el que conviven distintas religiones y tradiciones, y subrayó que “un hindú es una persona que practica el hinduismo, viva o no en la India”.

Asimismo, destacó que esta tradición espiritual no busca convertir a nadie, sino ofrecer herramientas para el bienestar personal, señalando que el objetivo es que los asistentes puedan encontrar paz o vivir la jornada como una experiencia cultural.

El ponente, que participa en foros interreligiosos en España, también hizo referencia a su libro ‘El Hinduísmo en perspectiva’, fruto de una investigación comparativa con trece religiones. Según expuso, todas comparten un 63 % de elementos en común frente a un 37 % de diferencias, y defendió la necesidad de fomentar el diálogo para mejorar la convivencia social.

Acompañado por Shrivatsa Govinda Dasa, profesor de harmonium y cantos de música clásica india y devocional; Om Shastri, experto en percusión; y la violinista Diana Vara, el sacerdote guio a los asistentes en la práctica de mantras de gran valor espiritual.

Posteriormente, los músicos ofrecieron un concierto de música sagrada que propició una atmósfera participativa, con el público cantando, acompañando con palmas e incluso bailando, en un ambiente de convivencia y armonía.

La jornada concluyó con la celebración de una ‘puja’, ceremonia de veneración a la divinidad, tras la cual se entregaron a los asistentes pulseras de color rojo y amarillo, símbolo del equilibrio entre los principios masculino y femenino, junto a un alimento bendecido.

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