Ribera del Fresno es un pueblo asentado en la orilla del Arroyo Valdemedé. Pueblo que desde sus inicios ha vivido agradecido a este agua y a toda la vida que ella proporcionaba. Aunque desde hace algunas décadas esta zona ha dejado de ser partícipe en la vida cotidiana de los ribereños. Este abandono junto con los episodios de lluvias torrenciales y periodos de sequía, cada vez más largos, provocaron un grave deterioro en su cauce.
Fue en el 2004 cuando el Ayuntamiento gobernado por Izquierda Unida decidió cambiar esta situación y comenzó a tratar con cariño otra vez este preciado Arroyo, construyendo puentes de madera que hacían más accesible nuestra emblemática Pesquera y creando un espacio abierto que miraba hacia nuestro Valdemedé, llevando a cabo actuaciones como la reforma del Parque de la Alameda y colocación de la primera escollera de piedra, junto con la consecución de una gran subvención que quedó guardada en un cajón con el cambio de gobierno.
En 2021, y tras la fuerte avenida de agua que se dio aquel otoño, realmente se volvió a considerar la necesidad de seguir con aquel proyecto guardado; solicitando la ayuda que la Fundación Biodiversidad del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO), en el marco del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR), financiado por la Unión Europea – NextGenerationEU, ofertaba para fomento de actuaciones dirigidas a la restauración de ecosistemas fluviales y a la reducción del riesgo de inundación en los entornos urbanos españoles a través de soluciones basadas en la naturaleza.
A esa convocatoria de subvenciones se presentaron muchas poblaciones, grandes y pequeñas, pero Ribera del Fresno fue la única localidad extremeña a la que se le concedió, hecho que dejó en evidencia la necesidad de poner en marcha el proyecto de renauralización y acondicionamiento.
El principal objetivo de este proyecto es minimizar los efectos de las inundaciones a través de técnicas de bioingeniería y de la rehabilitación o renaturalización de nuestro Arroyo. Aunque con este proyecto también se obtendrán todos beneficios sociales que puede ofrecernos un espacio de esparcimiento en el centro del pueblo por donde pasear en plena naturaleza y donde podremos escuchar toda la fauna que poco a poco irá habitando este espacio revegetado convirtiéndose en un corredor ecológico.
Para conseguir esto se ha trabajado limpiando el cauce de especies invasoras como la caña (Arundo donax L.) en toda la superficie de actuación y se ha replantado con especies autóctonas de vegetación riparia tanto de árboles como arbustos que buscan estabilizar los taludes a la vez que evitar la futura expansión de la caña.
En las zonas con mayor deterioro se ha optado por colocar escollera de piedra revejetada con estaquillas de Salix alba L. además de deflectores de corriente para ralentizar la velocidad del agua y minimizar así los daños por la erosión.





Lo más novedoso de este proyecto ha sido la colocación del muro Krainer, obra de bioingeniería utilizada mayoritariamente para estabilizar taludes y riberas. Este muro se ha construido entrelazando troncos de madera con tierra vegetal, fibra de coco y plantaciones de especies de ribera que, a medida que van formando su sistema radical, van atrapando a la tierra estabilizando ese talud y minimizando su deterioro por la erosión.
Tras este acercamiento de nuestro Valdemedé a la población seguimos, mirando hacia nuestro Arroyo para integrar las norias y poder seguir adecuando nuestra Pesquera y pozos que tanto nos ayudaron en siglos pasados.
El actual equipo de gobierno confía en que “gracias a este gran proyecto, toda la población, local y visitante, volverá a mirar hacia nuestro Arroyo Valdemedé, valorándolo y cuidándolo como nuestros ancestros hacían”.
“Estamos seguros que veremos crecer toda la vegetación que se ha plantado y cómo se llena de vida. Confiamos en que gracias a ésto no volveremos a ver latas ni botellas poblando su cauce”, han señalado.
Desde el equipo de gobierno, y más concretamente desde la concejalía de Medio Ambiente apuestan por proyectos donde la restauración ambiental sea un punto importante de acción frente a la lucha de las inclemencias del tiempo y la reducción de la huella de carbono.
Una vez más, el equipo de gobierno ha querido agradecer el apoyo de la Fundación Biodiversidad del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) dentro en el marco del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR), financiado por la Unión Europea – NextGenerationEU y a la Diputación de Badajoz, por la subvención recibida; que ha hecho posible que el proyecto de renaturalización de nuestro Arroyo Valdemedé a su paso por todo el casco urbano de Ribera del Fresno sea una realidad.
“Y por supuesto -han concluido- reconocer la labor de todas las personas, que de una forma u otra, han aportado su granito de arena y han hecho este proyecto más viable y cercano”.

