“A lo mejor una de las niñas que está hoy aquí es la siguiente Marie Curie”. Con esta reflexión, la científica española Eva Nogales ha protagonizado este lunes uno de los encuentros más especiales del VI Concurso Mujer y Ciencia, una iniciativa del Centro de Profesores y Recursos (CPR) de Almendralejo que ha reunido a más de 500 escolares de la comarca de Tierra de Barros en el Teatro Carolina Coronado.
La investigadora de la Universidad de California en Berkeley, considerada una de las mayores referencias mundiales en biología estructural y cuyo nombre ha sido vinculado en varias ocasiones al Premio Nobel, ha compartido con el alumnado su trayectoria profesional y ha defendido la importancia de despertar la curiosidad científica desde edades tempranas.
“Espero que les sirva de motivación y que les inspire a considerar la ciencia como una posibilidad para ellos”, ha señalado durante un acto en el que los estudiantes han presentado los trabajos realizados a lo largo del curso sobre su figura y sus investigaciones.
“Yo era una de ellos”
La científica madrileña ha reconocido la emoción que le produce participar en este tipo de iniciativas y ha invitado a los jóvenes a verse reflejados en su experiencia.
“Estoy viendo a los niños y a las niñas por aquí y pienso cómo habría sido para mí, a su edad, recibir a alguien con quien poder identificarme”, ha afirmado.
Nogales ha recordado que sus propios referentes fueron tres profesoras de Matemáticas, Física y Biología que despertaron en ella la pasión por el conocimiento durante su etapa escolar.
“Lo más importante de la educación es que te hagan querer seguir aprendiendo”, ha explicado. “Un científico es alguien que está siempre estudiando y siempre aprendiendo, que es consciente de lo que se conoce y de lo que no se conoce y quiere expandir esos límites”.
La importancia de los referentes
Uno de los mensajes centrales ha sido la necesidad de acercar referentes femeninos a las nuevas generaciones.
“Tener referentes es importante porque cuando te identificas con algo es más fácil imaginarte ahí”, ha señalado.
A su juicio, las niñas poseen la misma curiosidad natural por descubrir y explorar que los niños, aunque considera fundamental que esa inquietud sea estimulada desde la escuela y el entorno familiar.
En la misma línea se ha pronunciado la directora del CPR de Almendralejo, María Begoña Hurtado, quien ha destacado la evolución experimentada por el certamen desde su creación.
“Necesitamos referentes”, ha afirmado. “Ahora hay muchas niñas y muchos niños que quieren dedicarse a la biología molecular, a la biofísica o a ser astronautas. Hace seis años eso era impensable porque lo que no se conoce no se puede querer ser”.
Según ha explicado, el objetivo del programa es precisamente abrir nuevas posibilidades profesionales para el alumnado y mostrarles ámbitos científicos poco conocidos.







El Nobel y la responsabilidad de divulgar
Preguntada por las referencias que la sitúan entre las posibles candidatas al Premio Nobel, Nogales ha restado importancia al reconocimiento y ha reivindicado el trabajo de miles de investigadores en todo el mundo.
“El Nobel ni es el principio ni es el final de nada”, ha asegurado.
No obstante, sí considera positivo que durante la concesión de estos galardones aumente la atención sobre la investigación científica. “Durante esas semanas se pone un poquito de foco en la ciencia y eso hay que aprovecharlo”, ha señalado.
La investigadora, distinguida entre otros reconocimientos con el Premio Shaw en Ciencias de la Vida y Medicina de 2023, ha defendido que los científicos con mayor visibilidad tienen la responsabilidad de acercar la investigación a la sociedad.
“Es el momento de devolver el favor a la sociedad que te ha formado como científico, divulgar y apoyar a los científicos y a su tarea”, ha manifestado.
Una huella que permanece
El acto ha puesto el broche final a la sexta edición del Concurso Mujer y Ciencia, que en cursos anteriores ha rendido homenaje a figuras como Margarita Salas, Ángeles Alvariño, Ascensión Gómez Pérez, María Victoria Gil o Sara García Alonso.
Para el profesor de Biología y Geología del IES Sierra La Calera de Santa Marta, Arturo Amarilla, este tipo de iniciativas ayudan a despertar vocaciones y a visibilizar profesiones científicas que muchas veces pasan desapercibidas.
“Los profesores tenemos una labor muy importante para despertar ese espíritu y fomentar la ciencia”, ha señalado.
Mientras tanto, cientos de escolares escuchaban atentamente a una investigadora que hace décadas ocupó un pupitre como ellos y que hoy es una de las científicas españolas más reconocidas del mundo. Una visita que, como destacó la propia Nogales, puede dejar una huella que vaya mucho más allá de una jornada escolar y convertirse en el primer paso de futuras vocaciones científicas.

