La banda extremeña publica su primer álbum de nueve canciones que fusionan el espíritu de cantautor con el rock y que presentará este viernes 30 de octubre en el Museo de Villafranca
Cuatro años de ensayos, canciones, conciertos y mucho esfuerzo han dado forma a ‘El montón de arena’, el primer disco de Los Restos del Ébano, una banda de Villafranca de los Barros que ha apostado por abrirse camino en la música de manera independiente. El álbum, que sale a la luz este 23 de octubre, reúne nueve temas en los que las letras de cantautor se fusionan con una base rockera.
El grupo presentará el disco este viernes 30 octubre en el Museo de Villafranca, donde compartirá con el público el resultado de un proyecto que sus integrantes han sacado adelante con sus propios recursos y muchas ganas de hacer música.
Los Restos del Ébano nacieron a partir de las composiciones de Andrés, vocalista y autor de las letras, que inicialmente contó con el resto de los músicos para acompañar sus canciones. La buena sintonía entre ellos hizo que el proyecto fuera creciendo hasta convertirse en una banda formada por Andrés de Barros (voz y composición), Toni Suárez (bajo), Rafa Beltrán (guitarra solista) y Dani Jericó (batería).
La Taberna, su primer escenario
El nacimiento del grupo tuvo lugar en un ambiente de lo más cotidiano. “Nos fuimos a La Taberna, nos bebimos una cerveza y nos casamos. Así nació Los Restos de Ébano”, recuerdan sus integrantes. Una historia que tiene su continuación en el mismo establecimiento, donde años después grabaron su primer videoclip.
El nombre de la banda procede de una canción que cuenta la historia de unos amigos cuyos caminos terminan separándose por las dificultades de la vida. Una composición que, con el tiempo, ha acabado dando identidad al grupo.
“Cuando ya conoces un poco todo el universo de este disco, creo que es una historia que se ha ido escribiendo ahí sola”, explica Andrés, que se define entre risas como el ‘cansautor’ de la banda.
En ‘El montón de arena’, las letras tienen un peso importante, pero son los arreglos y la aportación de los demás músicos los que terminan de dar forma a cada canción. El disco ofrece una mezcla de sonidos en la que hay espacio para el rock más enérgico, los temas sentimentales y algunas influencias del post-rock.
La banda define el álbum como un trabajo “muy desinhibido”, en el que no han querido encasillarse en un estilo concreto. La variedad de influencias y la libertad para experimentar han sido fundamentales durante un proceso creativo que se ha prolongado durante más de cuatro años.En cuanto a sus influencias, entre sus referentes figuran Joaquín Sabina, Tom Petty y Lou Reed, además de grupos como The Beatles y The Rolling Stones y otras propuestas del rock español.

Apoyo clave de los vecinos
Publicar un primer álbum de manera independiente supone asumir gastos y dedicar mucho tiempo a tareas que van más allá de la música. En el caso de Los Restos del Ébano, el apoyo de los vecinos de Villafranca ha sido fundamental para conseguirlo.
“Una cantidad increíblemente guay de vecinos del pueblo nos han comprado camisetas, pegatinas, chapas, imanes, y ha sido muy importante para sacar el disco”, agradecen los músicos, que destacan la importancia de ese respaldo durante todo el proceso.
“Somos indies de verdad. Música totalmente independiente”, resumen sobre la experiencia de sacar un disco por su cuenta. No siempre es fácil compaginar los ensayos y el proyecto musical con el resto de las obligaciones, pero los integrantes tienen claro que merece la pena.
“Aunque nos cueste trabajo, incluso hay días que no nos apetece vernos, luego te alegras. Un mal día, créeme que un ensayo te lo arregla muchas veces”, señalan.
Reconocimiento extremeño
La todavía corta trayectoria de Los Restos del Ébano ya ha conseguido algunos reconocimientos, como el premio a mejor banda emergente en el festival CineBeat y una nominación a los Premios de la Música de Extremadura. Unos logros que reciben con ilusión, aunque tienen claro que lo más importante es llegar al público.
“Que te nominen a un premio mola, porque al final es un reconocimiento, pero las canciones se hacen para que haya un montón de gente que las pueda escuchar, cantar, que las pueda hacer suyas y que puedan conectar de alguna manera con un mensaje”, reflexionan.
Por eso, además de publicar el álbum en plataformas digitales, han apostado por el formato físico. “No es lo mismo que simplemente escucharlo en Spotify, que está muy bien que te apoyen desde ahí, pero el disco es algo que puedes tocar, que ya no es tan etéreo. Tenerlo para cuando seamos viejitos y enseñárselo a nuestros nietos, si llegan”, cuentan emocionados.
Quienes quieran hacerse con una copia pueden contactar con la banda a través de sus perfiles de Instagram y Facebook.
En busca de bolos por toda España
La publicación de ‘El montón de arena’ no es un punto final para Los Restos del Ébano, que ya tienen nuevas composiciones en mente. Ahora, su principal objetivo es llevar el disco a los escenarios, darse a conocer y llegar a más público. Para ello, buscan oportunidades para actuar en salas de distintas ciudades españolas. “Buscamos gente que nos dé bolos, porfa”, dicen entre risas.
Y es que, pese al esfuerzo económico que supone mantener un proyecto musical independiente, tienen claro que quieren llevar sus canciones todo lo lejos que puedan. “Vamos a llevar el disco a las salas, así que estén atentos porque estamos moviendo varias ciudades de toda España. Nos vamos a mover todo lo posible, vamos a perder mucho dinero, pero lo vamos a pasar muy bien y va a haber mucho rock and roll”, aseguran.
El montón de arena es, en definitiva, la carta de presentación de una banda que quiere seguir creciendo desde Villafranca de los Barros, sin perder su esencia ni las ganas de hacer música. Un proyecto que nació alrededor de unas canciones, una cerveza y la ilusión de compartirlas con los demás.
Porque, como resumen en una de las frases que define el espíritu de sus canciones: “a pesar de todo decidí seguir igual porque el mundo va a explotar ya”.

