El proyecto, impulsado por AUPEX con financiación de la Diputación de Badajoz, arrancará el viernes 25 de septiembre con un «Café de la memoria» destinado a recoger testimonios, fotografías y documentos sobre una de las celebraciones más arraigadas de la localidad
Ribera del Fresno se incorpora este año a las VI Rutas del Patrimonio Cultural Inmaterial de Extremadura, un programa impulsado por la Asociación de Universidades Populares de Extremadura (AUPEX) que entre julio y diciembre recorrerá veinte localidades de las provincias de Badajoz y Cáceres para investigar, recuperar, documentar y transmitir tradiciones, saberes y expresiones culturales vinculadas a la memoria colectiva de sus pueblos.
En el caso ribereño, el proyecto pondrá el foco en una celebración especialmente arraigada: Los Compadres. La primera fase del proceso participativo comenzará este viernes 25 de septiembre, a las 19:30 horas, en el salón de actos de la Casa de la Cultura, con un encuentro abierto a vecinos, asociaciones y colectivos bajo el título «Café de la memoria, recordando Los Compadres».
La propuesta pretende convertir la memoria de quienes han vivido la fiesta en una fuente documental. Durante este primer encuentro se explicará el proyecto y comenzará la recopilación de testimonios orales, recuerdos, fotografías, documentos y otros materiales relacionados con la celebración.
No se plantea, por tanto, únicamente como una actividad de divulgación sobre una fiesta ya conocida, sino como un proceso participativo de investigación y recuperación de la memoria local, en el que los propios ribereños se convierten en protagonistas y portadores de los conocimientos asociados a la tradición.
Una fiesta que se transmite entre generaciones
Los Compadres forman parte del calendario festivo de Ribera del Fresno y mantienen una estrecha relación con el ciclo del Carnaval. La propia información municipal sitúa la celebración dos jueves antes del Miércoles de Ceniza y describe una jornada en la que las familias y grupos de amigos se reúnen en el campo para compartir productos de la matanza y vinos de pitarra, antes de elaborar los tradicionales compadres que posteriormente participan en la quema.
La documentación histórica disponible muestra, además, que la celebración ha experimentado transformaciones a lo largo de las últimas décadas sin perder algunos de sus elementos fundamentales.
En 2017, por ejemplo, la celebración comenzaba desde el mediodía con la preparación de tortillas, productos de matanza, vinos de pitarra y dulces caseros en cortijos, naves y espacios al aire libre. Al caer la tarde, los diferentes grupos trasladaban sus compadres hasta el Parque de la Alameda, donde tenía lugar la quema.
Ese tipo de testimonios es precisamente el que ahora pretende recuperar el proyecto de AUPEX: no solo saber qué se hacía, sino también cómo se hacía, quiénes participaban, dónde se celebraba, qué canciones o expresiones acompañaban la jornada, cómo se confeccionaban los compadres y qué cambios ha experimentado la fiesta con el paso del tiempo.
Del recuerdo individual a la memoria colectiva
El denominado «Café de la memoria» parte de una premisa sencilla: una tradición no sobrevive únicamente porque se repita cada año, sino porque existe una comunidad capaz de recordar sus significados y transmitirlos.
Por ello, la convocatoria anima especialmente a participar a personas mayores, asociaciones, colectivos y vecinos que hayan formado parte de la celebración, con independencia de que sus recuerdos correspondan a épocas más o menos recientes.
Una fotografía familiar, una antigua imagen de un compadre, un programa de fiestas, una anécdota, una receta, una canción o el recuerdo de un lugar concreto pueden convertirse en piezas de un relato colectivo que permita reconstruir la evolución de la fiesta.
La iniciativa contará con la colaboración de La Underground Colectiva, que participará en este proceso de recuperación y documentación de la memoria local.
El objetivo final es que ese conocimiento no quede limitado a quienes participaron directamente en las celebraciones, sino que pueda ser documentado y transmitido a las nuevas generaciones.
Veinte pueblos para un patrimonio vivo
Ribera del Fresno forma parte de una red de veinte localidades extremeñas seleccionadas para esta sexta edición de las Rutas del Patrimonio Inmaterial. El mapa del proyecto incluye ocho municipios de la provincia de Badajoz y doce de Cáceres.
Cada localidad aborda una manifestación diferente de su patrimonio vivo. Así, Acebo trabaja sobre el encaje de bolillos; Ahigal, sobre el folclore; Garganta la Olla, sobre la danza de los Titiriteros; Jaraíz de la Vera, sobre el cancionero popular; Cabezuela del Valle, sobre investigación del patrimonio; Montehermoso, sobre la alfarería; Deleitosa, sobre el habla, y Berzocana, sobre canciones y leyendas.
En la provincia de Badajoz, el programa incluye Castilblanco, Higuera de la Serena, Maguilla, Olivenza, Ribera del Fresno, Salvatierra de los Barros, San Vicente de Alcántara y La Zarza, con propuestas relacionadas con los juegos tradicionales, la gastronomía, la alfarería, los mitos y leyendas, la minería o los oficios artesanos.
La variedad de contenidos refleja precisamente la amplitud del concepto de patrimonio cultural inmaterial: no se limita a monumentos u objetos materiales, sino que comprende conocimientos, prácticas, expresiones, rituales, oficios, músicas, formas de hablar, celebraciones y maneras de relacionarse con el territorio.
AUPEX señala que la edición de 2026 incorpora la participación de asociaciones, personas mayores, artesanos y artesanas, grupos folclóricos y otros agentes que actúan como portadores de estos conocimientos y tradiciones.
Los Compadres, entre la tradición y la investigación
El interés por documentar esta celebración coincide, además, con el proceso emprendido en Ribera del Fresno para reforzar su reconocimiento como elemento singular del patrimonio local.
En febrero de 2026, la Diputación de Badajoz informó de que el municipio había iniciado los trabajos dirigidos a conseguir la declaración de Los Compadres como Fiesta de Interés Turístico Regional, destacando la implicación vecinal y la dimensión intergeneracional de la celebración.
La fiesta ha sido objeto también de trabajos de documentación y recopilación de testimonios. En 2025 se presentó el proyecto elaborado en el marco del programa RiberaTur, que reunió material gráfico y oral aportado por vecinos y vecinas para documentar la historia y evolución de Los Compadres.
La nueva iniciativa de las Rutas del Patrimonio Inmaterial abre ahora otra vía de investigación: escuchar directamente a quienes conservan la memoria de la celebración y poner en relación sus recuerdos con los de otras generaciones.
Ese carácter participativo puede resultar especialmente relevante para reconstruir aquellos aspectos de la fiesta que difícilmente aparecen en los programas oficiales o en las fotografías: los preparativos, las reuniones familiares, los nombres con los que se conocían determinados lugares, las formas de elaborar los compadres, las canciones, las bromas, los personajes vinculados a cada época o las transformaciones introducidas por las nuevas generaciones.
Una invitación a sacar la memoria de los cajones
El primer encuentro del viernes 25 pretende ser, en definitiva, el punto de partida de un trabajo que continuará durante los próximos meses.
La convocatoria invita a los ribereños a sacar de los cajones fotografías, documentos y recuerdos y ponerlos al servicio de una memoria compartida. El proyecto parte de la idea de que conservar el patrimonio inmaterial no significa congelarlo en una determinada época, sino comprender cómo ha evolucionado y qué elementos han permitido que siga formando parte de la vida colectiva.
Los Compadres son, en este sentido, un ejemplo especialmente significativo: una celebración en la que se cruzan la convivencia familiar y vecinal, la gastronomía, el humor, la elaboración artesanal de los compadres, el fuego y la relación con el ciclo festivo del Carnaval.
La documentación histórica confirma que la tradición ha mantenido una presencia continuada en Ribera del Fresno. En la actualidad, además, continúa incorporando iniciativas destinadas a favorecer su transmisión entre los más jóvenes, como los concursos escolares y del IESO vinculados a la fiesta desarrollados en 2026.

